lunes, 21 de junio de 2010

25ª entrega - CELCE Magazine Nº 59 Junio 2010


Ya son veinticinco comentarios en esta sección, y lo celebro con mi gratitud dado el interés de nuestros lectores. Los detalles recibidos se van acumulando, al tiempo que mis lecturas e indagaciones son buenos motivos para continuar.

En esta nueva oportunidad, me he decidido por dedicar mis cosideraciones a un solo ejemplar. No en balde, la impresión con que he seguido la lectura de esta obra titulada “El vuelo del ÁGUILA”, me hizo recordar numerosos acontecimientos pasados o recientes, por mi dilatada y actual vida laboral en la industria cervecera.

Un estudio así, partiendo de la base cuyo autor, Rodney Habbershaw, es antiguo directivo de Heineken Internacional, me ha venido a recordar a los autores “hispanistas”. Tenemos en España suficientes atractivos, no reconocidos por nosotros mismos, en arte, ciencia, literatura… como para cautivar a investigadores extranjeros, y dedicarnos su atención desde un punto de vista imparcial; críticos con exactitud, meticulosos en sus consultas, no es de extrañar después gusten sus conclusiones y resulten provechosas en su propio país de origen. Pero si además, ese trabajo, aparentemente árido como este ejemplar que les muestro ahora –traducido del original en inglés- nos gusta y lo apreciamos nosotros, creo ha merecido el esfuerzo del autor. Junto con éste, también se ha de reconocer el apoyo (no sólo institucional o de corporación) tal y como hace constar en su dedicatoria: “A los hombres y mujeres de Águila, que me infundieron su pasión por la compañía…”

Otro tanto merece LID Editorial Empresarial, S.L., y su colección Historia Empresarial, donde destaca como editor José Antonio Menor; lo mismo su traductor Ramón Olivares. El prólogo de José María Rivera Trallero, de inconfundible raíz de cerveceros, nos abre el pórtico a una lectura amena con cien años de crónica empresarial: que nos permitirá conocer los entresijos de una de las compañías más significativas en la historia de la cerveza en España.








El autor fue director general de la anteriormente S.A. El Águila, entre 1990 y 1994; un período crucial, de grandes cambios en el sector. Intuyo supo rodearse de un buen equipo directivo; y por otra parte, de colaboradores gustosos en este tipo de investigación histórica empresarial. Condensar cien años en doscientas sesenta páginas, repasando el origen de las cerveceras en España, incluyendo el arte de su fabricación, entre convulsiones políticas, guerra civil, peor posguerra, decadencia y apertura de una dictadura hacia la monarquía constitucional… tiene que haber sido una labor compleja.

No he conocido trabajo similar, donde se hable tan claro; el asentamiento regional y rival de unas pocas fábricas iniciales, de familias emprendedoras, con técnicos de centro Europa que aportaban sus conocimientos, creando marcas tal como algunas siguen brillando en el día de hoy. En ese transcurrir se basa esta obra, analizando las tendencias del sector cervecero: sus obstáculos para crecer (1900-1936), cómo hubo de supervivir (1936-1958), su despegue (1958-1977) hasta su internacionalización y concentración (1977-2008)






En los dos últimos períodos, he sido partícipe por razón laboral. En aquellos primeros años sesenta, se iniciaba la apertura de España hacia inversores extranjeros y técnicas industriales más modernas; evidentemente nuestras cerveceras también interesaban actualizarse, permitiendo la dictadura de entonces que llegaran Schlitz y Heineken a tan particular sector. La firma americana tuvo intereses en La Cruz del Campo y Henninger, mientras los holandeses instalaban Gulder poco después en Burgos. No fue bien el experimento financiero-industrial, y se volvieron a sus fábricas de origen. Entiendo que Heineken guardó sus conclusiones, para un tiempo después; S.A. El Águila, una entidad de implantación estatal, ocho fábricas y tres malterías, intentando complacer gustos regionales tan distintos, no se percató de que esa visita foránea no había sido de cortesía.






Con el futuro llamando a nuestra puerta, Damm y Cruzcampo afianzaron con eficacia sus propios mercados; Mahou se hacia cada vez más poderoso en la misma capital donde se fundara El Águila; y San Miguel, de visión más práctica e internacional mimaba su mercado sin pretender abarcar imposibles.

El libro se divide en dos partes muy concretas; la primera para tratar un tema tan amplio como es la evolución del mercado español de la cerveza (1900-2008) y en la segunda abarca los actores, resultados y estrategias. Para mí, en ésta última es donde se sustancia el peso de la obra.

Llegó a ser muy fuerte la implantación de S.A. El Águila en nuestro país. Base de su éxito, diferentes maestros cerveceros y la acertada decisión de diversos directores generales; resalta el autor nombre y apellidos de alguno, tanto en los aciertos de unos como en los errores de otros. Si bien la parte técnica no se analiza en detalle, sí entra el autor a considerar varios aspectos comerciales y más en profundidad los errores financieros.

Entiendo fue ahí, en las finanzas precisamente, donde empezó la caída en picado de nuestra recordada marca. En razón de éstas, inversores y entidades crediticias, sentaron en los órganos decisivos de la cervecera a responsables que –lamentablemente- no eran técnicos ni comerciales en la citada industria. Si bien el correr del tiempo traía parejo modernizar máquinas, cambiar diseños, novedosos envases, publicidad, nuevos rumbos en el mercado, precisando menor número de empleados, con los costes que esto podía suponer, la sociedad llegó a un endeudamiento insostenible. Los cuadros comparativos que se publican por estos motivos, son claros, sencillos, y comprensibles.

En 1984 Heineken Internacional asume el control de la antigua empresa, con una participación inicial del 35%. Su adquisición, una sociedad en quiebra práctica, con dificultades para generar ingresos, elevados gastos generales y costes financieros, muy por encima de lo que era entonces el sector; su resurgimiento, merced esta intervención multinacional, reconoce el autor fue en gran medida el personal de Águila en España quien lo convirtió en realidad.

Pocos años después, un 9 de mayo de 2000, sería el centenario de Águila; semanas antes se aprobaba un incremento del capital que financiaría la fusión con Cruzcampo. De este modo –copio textualmente- se ponía fin a un siglo convulso en nuestro sector cervecero, y a la identidad de S.A. El Águila como compañía independiente. Junto a ésta, también otras marcas suyas como El Azor, El Gavilán y El Neblí, levantaron su vuelo de nuestro solar para siempre.

Mi gratitud a Enrique Solaesa Rodríguez, por cederme etiquetas de su colección particular.

domingo, 2 de mayo de 2010

24ª entrega - CELCE Magazine Nº 58 Marzo 2010


En un primer instante, al desenvolver su envío postal, y ver el título de este ejemplar recién editado: “El libro de oro de la cerveza”, pensé si no hubiera sido más acertado citar: El libro de oro de la cerveza española. Pero una vez entrado en el olor fresco de su tinta, su gran formato, sus atractivas imágenes y tan completa información, reconocí estar ante el estudio dedicado a una bebida de producción universal; con su historia milenaria tan interesante, que no conviene limitar el desarrollo de esta publicación únicamente a España. Hace años disfrutan nuestras cervezas de estar aupadas en el pedestal donde se distinguen los tres países europeos más importantes -en cuanto a producción me refiero- junto Alemania y el Reino Unido. Por tanto, estar coronados en ese “podium” de campeones productores, hace plausible que sea el propio sector, representado por el organismo asociativo Cerveceros de España, en su compromiso con la sociedad española, quien promueva y difunda –para orgullo de quienes trabajamos en esa rama alimenticia- que nuestro labor es muy buena, y está reconocida en la Unión Europea.

Son más de doscientas páginas lo que nos adentra en este mundo, casi mágico, según me comenta alguna visita en mi empresa, dependiente ahora del Grupo Damm. Es la actual Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, doña Elena Espinosa Mangana, quien nos confirma que este libro ofrece una información pormenorizada, con múltiples perspectivas, de forma amena y atractiva, en cuanto a ingredientes, elaboración y las principales industrias cerveceras de España.

El presidente de Cerveceros de España, quienes han editado conjuntamente con la Editorial Turner (2009) este interesante libro ratifica algo evidente desde hace muchos años: La cerveza en España forma parte de nuestra cultura y tradiciones muy arraigadas, con marcas centenarias, que a lo largo de los años se han ido adaptando a estos nuevos tiempos técnicos y de globalización.

Con estas primeras firmas oficiales y acreditadas, Ministerio y fabricantes de cervezas, siguen otras ilustres plumas para adentrarnos en Historia de la cerveza, por la conservadora jefe del Dpto. de Egipto del Museo Arqueológico Nacional. De Materias primas y elaboración, nos introducen los presidentes de Cultivadores del Lúpulo y de Malteros de España, respectivamente. Cuando se llega a La cerveza en España, son Luis del Olmo –periodista, director del programa “Protagonistas”, y Jacobo Olalla Marañón –director general de Cerveceros de España- quienes nos adentran en la sana costumbre de la caña con o sin tapa, en el bar de la esquina; o se muestra delicadamente pormenorizado nuestro actual sector cervecero, y los grandes grupos en esta industria que continúan activos en nuestro solar insular y peninsular.

Sigo en la lectura, por cuanto manifiesta el presidente de la Federación Española de Hostelería quien trata Cerveza y Salud, citando nuestra cultura y tradición más la responsabilidad demostrada socialmente en el sector. Para, a capítulo seguido, conocer algo de Cerveza y nutrición, en letras del presidente de la Real Academia Nacional de Medicina, Manuel Díaz-Rubio, y jefe del Servicio de Aparato Digestivo, del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid; que a su vez respaldan otros responsables en la Fundación Dieta Mediterránea, en Medicina Preventiva y Salud Pública (desde la Universidad de Las Palmas); un deportista, ahora médico, como José Antonio Corbalán; o el director de la Cátedra Extraordinaria de Bebidas Fermentadas, Facultad de Farmacia, en la Complutense madrileña. Nos habla también, para Disfrutar de la cerveza, Juan Mari Arzak, cocinero de renombrado prestigio, respecto a cuanto él entiende en el mundo de las cervezas, en la mesa, o el arte de servirla (las cañas no se “tiran”, se sirven)

Mención que destaco, comparto, felicito, tanto a Cerveceros de España, como mis amigos y socios en CELCE, es por el extenso capítulo dedicado -en este libro de oro- al Coleccionismo cervecero en España. El saludo e introducción es de Enrique Solaesa, presidente de nuestro Club, y el desarrollo que nos expone resaltando el original tema mediante materiales “brewerianos” aportados –además de él, con sus etiquetas- por los hermanos González Rossi (carteles), Felipe Espejo (latas), y las botellas serigrafiadas -o pirograbadas- que mima en su colección otro gran recopilador: Pascual Merita.

Termina esta publicación, como cabe esperar, en el capítulo 8: La cerveza en el arte, cuyo tema lo abre Mario Vargas Llosa con un fragmento de su obra: Conversación en la catedral (1969)… “observa el círculo de espuma salpicado de cráteres, bocas que silenciosamente se abren vomitando burbujas rubias”. Y llegando a las últimas páginas, se abre otras sección Una bebida con mucho arte, donde uno se entretiene deliciosamente al repasar vidrieras, obras de maestros holandeses, Manet, Rembrandt, Pablo Ruiz Picasso, Ramón Casas, cuyos detalles nos vienen a certificar cómo los artistas han reflejado en muchas de sus obras cierta predilección hacia la cerveza.

No me he detenido en relacionar ante mis lectores, otro valor añadido al libro: sus fotos. Se hace al final relación de los créditos fotográficos; son imágenes generosas, nítidas, muchas a toda página; como estimo se han de considerar todos los productos cerveceros e ingredientes, instalaciones, medios, o establecimientos –con sus empleados- que intervienen desde fábrica al consumidor. Algo, en suma, de agradecer a cuantas personas y empresas han intervenido en este libro, porque será difícil de superar en un tiempo.

Nada más me surge una cuestión, cuando vuelvo a recordar el pódium que les citaba en un principio. Puesto que de competir se trata, no se difunde –como a mí me gustaría- los concursos internacionales donde acuden nuestras marcas cerveceras españolas. Sí existen microcervecerías, o cervecerías artesanales, que intervienen en este tipo de eventos que les cito. Los hay que se anuncian a modo de Concursos Internacionales de Cerveza, aquí, en España, pero es para quienes no conducen después de beber.

Yo me refiero a eventos como la European Beer Star (en Alemania) Copa internacional del mundo. Concursos internacionales de la industria de cerveza (en Gran Bretaña o en Australia) Algo así -o similar- donde las medallas obtenidas luego son resaltadas con todo merecimiento en etiquetas, tapones corona, cajas, barriles, y material publicitario. De los patrocinios en deportes, salud, calidad de vida, seguridad en la carretera, también estamos entre los primeros países europeos. Pero ser competidores igualmente, frente a cervezas de otros países, creo sería bien visto en objetivos de Marketing. Mi más cordial enhorabuena, y felicitaciones por haber editado este gran libro.

miércoles, 7 de abril de 2010

23ª entrega - CELCE Magazine Nº 56 Septiembre 2009


Otro curioso detalle, de una de las principales marcas cerveceras a nivel mundial. De ahí, con toda razón, titulen así este nuevo libro que me llega dedicado: EL MUNDO DE LAS CERVEZAS.

Si bien la edición es propiedad de Heineken España, S.A., sus autores son dos reconocidos expertos en el ámbito cervecero español: Carlos Inaraja González, Director de Desarrollo de la Calidad en Heineken, a quien los lectores de una revista técnica como es Alimentación, Equipos y Tecnología, recordarán por títulos tan interesantes como “La Cerveza, su personalidad”… “Granos crudos en cervecería”; Francisco Javier Soriano Perdigón, profesor de la Escuela de Hostelería Gambrinus, en Sevilla, quien suele participar activamente en diversos concursos gastronómicos, impartiendo también conferencias de atractivo titular: “La cerveza en la Mesa”, como así citan quienes asistieron en Gandia, no hace mucho, a uno de estos eventos.

El diseño de este nuevo ejemplar es cómodo, atractivo; despierta la curiosidad nada más verlo en una mesa, en el interior de la cartera; o sobresaliendo del bolsillo de cualquier chaqueta. Son casi sesenta páginas, lo cual viene a confirmar que si lo bueno es breve, la impresión del lector será doblemente buena. Además han sabido darle al papel cierto color de antigüedad, en similitud a cuanto de añejo puede ser el arte de elaborar cervezas; así se indica en sus hojas de guarda, inicio o final, donde un jeroglífico egipcio pone al curioso leyente en aviso de la materia que va a encontrar entre sus páginas.

Este material de estudio, editado en 2008, se ha repartido en siete capítulos tras el prólogo del entonces Presidente. Sr. Jaureguizar Serrano, de dicha compañía: la historia de la cerveza, concisa literatura y buenas ilustraciones; elaboración de las cervezas, donde me encanta cómo se ha planteado mostrar su proceso (recepción materias primas, cocimiento y producción del mosto cervecero, fermentación y maduración/guarda, filtración y envasado) con un atractivo diseño gráfico minimalista.

Los doce tipos de cerveza que, razonablemente son propios de la marca patrocinadora (cuatro Ale, uno Lambic, y siete Lager); sigue en su capítulo cuatro, el verdadero cuerpo y mi principal interés en este libro: su método en el catado de cervezas Heineken; pasos previos hacia una cata profesional, factores a cuidar: temperatura, tipo de vasos, cantidad necesaria de éstos para cada sesión; y lo que cualquier buen discípulo de tan distinguidos maestros puede extrapolar a tan variadas y tan buenas cervezas como tenemos en España: educar la vista, el olfato y el gusto.

Además, dichos tres conceptos están tratados con ese cierto toque profesional donde se distingue al auténtico experto: los atributos en cuanto a la espuma, el color, la tonalidad de su color y la vivacidad de la cerveza que tenemos en el vaso de cata. Igual en cuanto a distinguir aromas: malta, lúpulo, esteres (frutales con predominio de manzana y plátano) el alcohol, o las especias. Y en cuanto a saborear, el gusto a malta, especias o frutas, alcohol, ácido, el cuerpo y el recuerdo último de una buena cerveza.

Antes de finalizar, cuando se llega al capítulo cinco, los autores han clasificado nada menos que diecinueve fichas de catado; distinguen cinco de ellas al tratar de cervezas elaboradas y distribuidas en España por Heineken, más catorce fichas de otras tantas cervezas distribuidas en nuestro país por su filial Cervezas Universales. En cada una de estas fichas, relacionan los respectivos ingredientes, catados, maridajes y otras utilidades (cócteles, cocina, repostería…)

Y para concluir, diez buenas razones -a diferencia de otras bebidas alcohólicas- para tomar una cerveza, pues con moderación es sinónimo de salud tanto en hombres como en mujeres; seres adultos y sanos, donde el punto típico que nos trae el lúpulo, desde la umbría de sus campos de cultivo, viene a producirnos esa grata sonrisa tan necesaria y agradecida en cualquier reunión familiar o entre amigos. Evidentemente, un buen libro, y muy buenas razones para confirmar –una vez más- cómo nuestras cervezas nos une y reúne en torno a su apasionante técnica e historia. Salud a todos, y enhorabuena a la marca patrocinadora por esta edición.***

jueves, 4 de marzo de 2010

22ª entrega - CELCE Magazine Nº 55 Junio 2009

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El recuerdo de nuestra corta estancia, pero intensa a la vez, en Las Palmas de Gran Canaria no puede ser más entrañable y atractivo. Septiembre de 2008; y sentí nos faltaran horas de vuelo con tal de llegar antes. Al poco tiempo de alcanzar tierra firme, partía hacia Tenerife nuestro estimado Luis Durango Pérez, responsable de Comunicación Corporativa en la COMPAÑÍA CERVECERA DE CANARIAS, S.A. Al menos, desde estas líneas, dejo constancia del recíproco interés por contactar, y mi gratitud. Además de sumar esta enhorabuena, como otras anteriores felicitaciones que han llegado a su despacho, a su empresa, por la publicación de un interesante trabajo de investigación titulado: La industria cervecera en Canarias. Desarrollo y evolución de la marca Tropical, 1924-1993. Sus autores: Santiago de Luxán Meléndez (catedrático de Historia de la Economía, en la U.L.P.G.C.) y José Luis Quesada González (profesor colaborador también en dicha Universidad)

Digo bien investigación, porque con este tipo de publicaciones, fomentadas desde la propia cervecera, es como mejor se puede dejar constancia histórica de esta singular industria en Canarias; referencias por lo general muy escasas en España. No en balde, la publicación que les cito, con Depósito Legal en 2005, ha recibido merecidamente varias citas destacadas –entre otras- por la Asociación Española de Historia Económica, o la Biblioteca de la Universidad de Cantabria.

No es de extrañar que su prologuista, Francisco Comín Comín, doctor en Ciencias Económicas (Universidad de Alcalá de Henares), aceptara con sumo placer ese encargo, toda vez que -salvando diferencias- este comentarista ha disfrutado igualmente al comprobar la calidad investigadora de un equipo de profesores realizando su trabajo al amparo del Programa Innova Canarias (1998-1999), y su previa publicación en la prestigiosa revista VEGUETA que edita la Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Congratulaciones también para dicha institución, toda vez que desde Internet se puede “descargar” del

citado boletín, en su núm. 5, el documento (págs. 217 a 235) que es la base inicial del libro aquí comentado merced la monografía titulada: Cerveza Tropical: de Pequeño Negocio Familiar a Empresa Multinacional, 1924-1993, publicada en el año 2000, siendo igualmente sus autores los anteriores citados.

Partiendo de esa clara literatura en economía -nada más que diecinueve páginas iniciales- hasta conseguir editar un ejemplar de 240 páginas, tan bien diseñado, y pleno de una historia empresarial muy determinada, a este comentarista le surgen pocas o ninguna consideración crítica posible. No es un libro propiamente comercial; no es una publicación de marketing activo; y tal vez parezcan escasas sus ilustraciones ante esa premisa de que una imagen vale más que mil palabras.

Pero no es este el momento, y sí la hora de reconocer que estamos nuevamente ante un modelo de evolución histórica, donde los citados profesores relatan -con tratamiento historiográfico- el desarrollo de una empresa cervecera que ha pasado por diferentes etapas industriales hacia la modernización: primero un pequeño negocio familiar, después fue sociedad de responsabilidad limitada, luego sociedad anónima, y finalmente multinacional.

El estudio publicado bajo el copyright de la actual compañía canaria, se abre al lector con el saludo y presentación de su consejero delegado, don Alfonso J. Bosch Collantes de Terán. A partir de ese instante, nada menos que cinco capítulos y más de sesenta apartados, desmenuzan concienzudamente toda una historia construida partiendo de diferentes archivos y registros: Libros de Actas, de Juntas Generales, de Consejos de Administración, Inventarios y Balances, Escrituras, Memorias, Informes Técnicos... Fondos del Museo Canario, Instituto Nacional de Estadística, Dirección General de Aduanas, Cerveceros de España, o conversaciones con personajes decanos.

Como bien dice el titular, se trata de “La industria cervecera en Canarias”, con lo cual el estudio se inicia antes de la primera Guerra Mundial, con la fundación de La Salud, en 1910, siendo en 1924 cuando SICAL inaugura La Tropical, y ambas precisamente en la ciudad de Las Palmas. Después, van pasando los años hasta que en 1939 se constituye la sociedad Compañía Cervecera de Canarias, y ésta empieza en 1948 su producción de cervezas en Tenerife. Con lo cual, el detalle entre competencias de una y otra marca, hace posible conocer su capacidad de producción, tipos de envases o mercados que llegaban incluso hasta Gibraltar, Ceuta, Melilla, Sahara, Guinea Ecuatorial y Sierra Leona, bajo un sencillo eslogan: “Tropical, la cerveza sin rival”.

Cabe comprender, por tanto, al tratarse de un estudio extraordinario de desarrollo económico local, muy en particular de la industria cervecera, y de otras empresas emergentes relacionadas con la alimentación, se incluyan atractivos gráficos comparativos: producción y venta de hectolitros (Tropical y La Salud), relación entre Canarias y su producción a nivel nacional, maquinaria, enseres… que a la postre viene a ser un valioso documento recopilatorio para futuros estudios respecto a la pujante industria cervecera en Canarias.

Y dados los tiempos globalizadores que empezamos a vivir mediados los años ochenta -merced la apertura de nuestra economía- Tropical fue participada primeramente por Guinness en 1991, mediante su cervecera filial en España como fue el Grupo Cruzcampo, S.A. Un par de años más tarde (1993) sería absorbida por su principal competidora en Tenerife (CCC) uniéndose así las marcas Dorada y Tropical. Hoy la propietaria de ambos mostos es subsidiaria de la internacional SABMiller, una de las cerveceras más grandes del mundo; grupo nacido de la fusión en 2002 entre South African Breweries (SAB) y la estadounidense Miller, con intereses y acuerdos de distribución en más de 60 países en los 6 continentes.

Prácticamente, estimados lectores, les he relatado a grandes rasgos casi un siglo de trayectoria empresarial, desde ese rincón en Canarias que más de uno llevamos junto al corazón. Propongo pues, a sorbos cortos, degustar todos una rica copa de rubio caldo y fresca espuma blanca, celebrando la publicación de este interesante testimonio de nuestra industria cervecera. Salud.

domingo, 31 de enero de 2010

21ª entrega - CELCE Magazine Nº 54 Marzo 2009

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No pude asistir en otoño pasado a la cita de CELCE, en San Sebastián de los Reyes, porque un entrañable motivo familiar me llevó al otro lado del Atlántico. Mis reparos a superar doce horas de vuelo, se vieron culminados al resultar muy grata nuestra estancia en México. Quince días dan para escribir mucho, pues no paramos un instante merced al plan previsto que nos llevó desde la Plaza del Zócalo –en el D.F.- hacia Oaxaca, pasando cerca de la cumbre del volcán Popocatapetl, y bañarnos en la playa de Tecolutla, camino de Xalapa, en el estado de Veracruz.


Como es de suponer, entre los conocimientos que hicimos, incluimos sus diferentes cervezas. Llegamos a finales de octubre, y ya tenían distribuida en el mercado “Nochebuena” fabricada por la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, “una cerveza lager tipo bock, obscura con un sabor y aroma a malta bien definidos derivados de una composición bien balanceada de malta, chocolate, caramelo y lúpulos especiales; de cuerpo robusto y resabio prolongado”. Hasta celebramos una cata de diferentes marcas, en reunión celebrada con amigos y familiares que merecería un comentario aparte; por mayoría ganaron las cervezas de más grado, degustadas entre exquisita cena para conocer la típica cocina mexicana con diferentes platos; de éstos, primaron los tamales.Como puede imaginar el amable lector, donde hiciéramos un alto… este comentarista buscaba librerías con tal de encontrar alguna novedad para la sección que iniciara en septiembre 2001. Mis pesquisas dieron fruto, aunque no con el resultado previsto. Sí fue grato conocer de primera mano que, en México, los libros no están cargados con el sempiterno IVA (también los impuestos se globalizan) y mantienen un precio muy atractivo para el visitante europeo. En esta ocasión les confirmo su bajo costo, pues un libro me costó tres euros; y los otros dos ejemplares, al cambio euro/nuevo peso mexicano, resultaron a cuatro euros. Pero lo que no me esperaba allí era esa mano tan larga que es Internet, haciendo posible imprimir dos de mis libros adquiridos en tan lejanos países como son las repúblicas de China e Italia.

El Mundo de la Cerveza es el único libro, de los que encontré, editado en México. Su tamaño de bolsillo, es cómodo para leer en cualquier instante; así como la generosa tipografía de sus letras repartidas en más de 160 páginas. Editado por Selector, S.A. de entre un total de treinta colecciones que destaca dicha editorial, como viene siendo habitual en esta clase de publicaciones, encuadran dicho volumen en la sección Cocina. Dentro de ella, nada menos que veinte títulos diferentes publicados: desde los “Antojitos mexicanos” a las “Sopitas que curan, palabras que alientan”. Con estos detalles advertirán ustedes que la publicación relativa a nuestra querida cerveza, no anda escasa de humor y gracejo. Su autor, licenciado Sebastián Veri, es aquí presidente de la Asociación Pro-Fortalecimiento de las Tradiciones Mexicanas, e incluye sus recetas exclusivas. Añádase también alguna Cofradía Gastronómica con sus fórmulas, o la tan popular “Michelada” que he visto degustar a uno de mis acompañantes: cerveza con limón, hielo y sal; se escarcha la boquilla del vaso con limón y sal, ponga hielo en el vaso, vierta jugo de limón al gusto y finalmente agregue la cerveza. Termina el libro con una breve literatura dedicada a “La cerveza en la belleza”, referencia que no había visto yo publicada en ningún volumen tan sencillo: mascarilla de cerveza y mascarilla de levadura de cerveza. De tales aplicaciones naturales sobre la piel, podían confirmar el beneficio obtenido mi esposa o mis hijas; en cuarenta y cinco años de trabajo en la industria cervecera, no he dejado de aprender nunca en relación a estos sanos resultados.

Sigo con otro volumen, cuyo troquelado representa una atractiva lata de refrescante caldo rubio y espuma blanca: Cocinando con Cerveza. Son casi cincuenta páginas, pero de un grosor en cartulina dura y atractivo color crema interior, que lo hace útil para andar por encima de la mesa o cerca de fogones. No viene el autor, aunque su diseño se ha realizado en Lincolnwood, Illinois (U.S.A.). En perfecto español explica: “Hecho en China”, con lo cual ya nos podemos adentrar en las recetas para nachos con queso y cerveza; bocadillos de frijol y cerveza; carne de Guadalajara; sándwich o brochetas de res; pasando por el pollo de Veracruz; o el chili bueno como el oro; frijoles horneados tipo Boston. Creo que su contenido es ameno y esmerado para abrir boca: unos entremeses, algo de res, luego cordero, un poco de cerdo, las aves que también son del Señor, sus buenos mariscos, algo de guarnición y unas apetecibles sopas para quienes se estimen amigos del cuchareo. Luego ha de ser cierto… este tipo de labor impresora es propia de chinos: se diseña en América del Norte, se imprime en Asia, y su distribución puede discurrir entre Miami y la América del Sur que termina en playas de Argentina. Curioso.

Y aunque me cueste aceptar esta globalización, porque si bien el anterior libro es oriundo de China, mi último volumen de tapa dura encontrado se ha diseñado en Alemania; pero está impreso en Italia: Cervezas, cómodo ejemplar editado en 2003 de casi cien páginas y atractivas referencias: “El color de la cerveza”, “La espuma, nunca sin corona blanca”, “Una lástima desperdiciarla”… Su autor, Udo Pini, vive y trabaja en Hamburgo; periodista gastronómico ha tomado numerosas cervezas en sus viajes desde Europa a Ladakh, en el Himalaya; y ha elaborado una cerveza propia a modo de prueba, experimentando con una cerveza de whisky. En 2001 recibió la medalla de oro de la Academia Gastronómica Alemana por su libro Gourmet-Handbuch (una guía del gourmet, con 1056 páginas y 2000 ilustraciones.) Como bien dice su introducción, este librito nos sumerge de forma refrescante y divertida en el variado y colorido mundo cervecero. Nos enseña el país de procedencia, el vaso apropiado para cada tipo de cerveza; ideas para mezclarla en el bar y la cocina. Por último, transmite la filosofía de la cerveza, imprescindible para cualquier bebedor iniciado.

Con estas curiosidades que subo a los anaqueles de mi biblioteca, dejo oportuno apunte de mis buenas impresiones al visitar la Librería Ganco de Xalapa, en la calle Xalapeños Ilustres, número 44; en un estado como el de Veracruz, que nos sorprendió por su verdor y abundantes aguas. O la Librería Gandhi, frente al Palacio de Bellas Artes, avenida de Juárez, 4 Colonia Centro, delegación Cuauhtemoc, en México Distrito Federal; una gran capital, un gran país, donde llegas tras recorrer nueve mil kilómetros, y no se siente uno extranjero. Brindemos por este beneficio de identidad en una misma lengua; con sus giros, modismos locales o regionales, allí o aquí, menos mal… al pan le seguimos llamando pan, y a la cerveza… cerveza. ¡Salud!.

martes, 3 de noviembre de 2009

20ª entrega - CELCE Magazine Nº 52 Septiembre 2008

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Llego a la entrega número veinte de esta sección, en el mismo mes cuando empecé, septiembre, pero del año 2001. No se precisa mucho cálculo para ver cómo se han pasado esos años. Ahora bien, he de valorar la buena acogida de mis comentarios –que agradezco desde estas líneas- y advertir en positivo la evolución de CELCE, un club social sin ánimo de lucro en alza; lo mismo para quienes apoyan nuestra afición coleccionista: la industria cervecera española. E igualmente los editores de libros, pues no en balde han sabido ver el crecimiento de cierta curiosidad general por la literatura cervecera; y merece se publique para atender una mayor demanda de sus lectores en particular.

De esta forma, si me permiten, estimo oportuno “subir” mis colaboraciones a la Red de redes. Poco a poco lo voy consiguiendo con el correspondiente retraso a nuestra publicación impresa, y en cierto modo sirva de sencilla hemeroteca virtual. A su disposición en un Blog que estoy probando:

http://librosconcerveza.blogspot.com/; y el buzón electrónico:

librosconcerveza@gmail.com para estar en contacto con nuestros lectores. Espero resulte de utilidad, porque será otro motivo a celebrar.

Igual que celebro el préstamo de lectura, que me llega por una buena amistad: Juan Antonio Llorente de Diego, y señora, quienes en la Convención de Murcia me mostraron una “joyita” de hace 25 años editada por San Miguel. Llevaba tiempo tras este ejemplar; ha merecido la espera. COCINAR CON CERVEZA SAN MIGUEL es un recetario de poco más de cien páginas, editado en 1983, con la firma de Lorenzo Díaz, crítico entonces del diario económico “Cinco Días” y Radio Nacional de España; hoy reconocido autor de numerosos libros, sociólogo y experto en comunicación, e igualmente escritor de otros interesantes títulos publicados con referencia al arte culinario.

Además de la breve introducción que hace la marca patrocinadora, el autor nos ilustra con un justificado homenaje a la cerveza; sus virtudes, alguna relación con los españoles y su entrada en la gastronomía; no en balde es cierto que la cerveza en el plato puede acompañar admirablemente a la cerveza en el vaso.

Seguidamente, como es normal en este tipo de curiosos libros, se relacionan recetas para: sopas y purés, ensaladas, arroces, legumbres, budines, pescados, aves, carnes, salsas, hamburguesas, fondues, espaguetis, postres, ponches, cocktails y quesos. Las composiciones más numerosas: todas relacionadas con la carne. Como mi debilidad son los postres, me quedo con la receta de sabayón SAN MIGUEL y sorbete de arándanos en cestillos de avellanas. Claro, si les confieso soy un desastre en la cocina, prefiero quedarme a la espera de una posible invitación; porque, como siempre les digo, cualquier alimento en compañía una, dos, o varias de nuestras cervezas –porque son lo mejor de lo mejor- es un placer degustar y compartir con mis semejantes. ¡Salud!.

CERVEZAS del mundo, de Rob Alcraft. Otra curiosidad que nos llega, previamente publicado por Top That! Publishing plc., de Woodbrigde, en Suffolk, al este de Inglaterra. Allí se han editado, bajo la singular denominación “Kits de Estilo de Vida”, nada menos que treinta y cuatro ejemplares distintos; cabe comprender los más variados y atractivos temas tratados. En España aparece este volumen de tan simpática colección gracias a Tikal Ediciones, y el buen oficio del impresor Susaeta Ediciones, S.A. Ojo al detalle, porque este libro se vende como parte inseparable del pack o kit “Cervezas del Mundo”. Me dicen suele verse por Navidad o Reyes en las librerías, pues en su original estuche pasa desapercibida esta publicación de 16x16 cm., y sin embargo sobresale su acompañamiento: dos vasos para degustar cerveza, más un atractivo abridor de tapones corona. En el reverso del estuche, una breve nota dice: Impreso y encuadernado en China. Componentes procedentes de Hong Kong. Es la globalización, imparable.

Evidentemente en sus 128 páginas no se pueden recoger o citar todas las cervezas del mundo. Falta anotar un continente: Oceanía. Pero, de todas formas, relacionar cuarenta marcas distintas es una excelente labor. Con cada una de ellas, el autor tiene la virtud de citar características, grados, sabor, olor; más algunos detalles relativos a sus orígenes: fábricas, ciudades, países. También se disfruta con otros apuntes históricos, pues no en balde la cerveza ha superado a sumerios, y los antiguos imperios de Egipto o Roma.

En mi lectura he apuntado que veinte cervezas son de Europa, diez del continente americano, siete de Asia, y tres marcas de África. Las más citadas son de distintos tipos Lager, con una graduación del 4 al 5,7%. Destacan las belgas, entre 8,5% y 9%, tipo Abadía y Ale respectivamente. Y la graduación más baja, 4%, es de una cerveza original de Namibia. No carece de razón el autor cuando dice, en su conclusión: “Podría hacer falta una vida entera para descubrir las miles de variedades y estilos diferentes. Y precisamente en parte por eso, la cerveza puede resultar una afición tan gratificante”. Lo mismo digo.

jueves, 1 de octubre de 2009

19ª entrega - CELCE Magazine Nº 51 Junio 2008

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Curiosamente coinciden para este comentario, algunos detalles con mi vida profesional en la industria cervecera. De una parte encuentro un pequeño libro, perfecto para el bolsillo, publicado por una empresa editora en el mismo polígono industrial de Madrid donde llevo acudiendo más de cuarenta años. De otra, agradecer el regalo que me hace un responsable del Grupo Damm, ambos trabajamos en la misma compañía, cuando recibo un libro editado en Murcia por el mecenazgo de otra cervecera de dicho Grupo en El Espinardo.

Cómo hacer CERVEZA es el libro que deseo comentar, editado por Susaeta Ediciones, S.A., dentro de su colección “Cómo hacer”. El atractivo diseño de sus ochenta páginas, por su reducido tamaño, ilustraciones, maquetación a dos columnas, le hace cómodo para su lectura. Aunque no nos cita el autor, ni las fuentes de información, intuyo que alguna factoría madrileña –por sus imágenes- ha puesto su grano de “cebada” para culminar esta breve obra de divulgación con tan buen gusto.

El sumario aparece dividido en diez apartados. Desde los orígenes para considerar la cerveza, nuestro caldo espumoso preferido, como una bebida universal, hasta “La cocina de la cerveza”. Son muy buenos detalles estos que nos hace llegar el editor, respecto a incidir mucho en la información técnica a escala industrial, recomendando se tengan en cuenta a la hora de preparar nuestra propia cerveza en casa. Digo esto porque nada más son cinco páginas las que dedica al apartado “Elaboración casera de la cerveza”. A mi entender suficientes para principiantes, y una insistencia muy buena que hace: la limpieza e higiene de todos los utensilios a utilizar. Enhorabuena.

Si pudiera sugerir una ausencia en el apartado de “Marcas históricas”, aunque lo comprendo por ser tan breve este cómodo libro, es la omisión de alguna otra de nuestras marcas históricas en España; cita nada más El Águila (Madrid) y cervezas Damm (Barcelona), siendo dedicado el resto de su relación a varias marcas más de Europa, alguna americana, y dos asiáticas: China y Japón.

BANDOS DE AYER Y DE HOY es una publicación íntimamente ligada a la provincia de Murcia. Son más de trescientas veinte páginas dedicadas a recopilar, merecidamente, la tradición de sus “Bandos Panochos” con motivo de las fiestas de primavera. La edición que me llega, corresponde a 2007, se ha editado -merced el apoyo de la cervecera Estrella de Levante- por la Federación de Peñas Huertanas de la Región de Murcia.

Este comentarista sí había oído alabar el festejo regional, más conocido por el Bando de laHuerta. Y viene bien que organizaciones así, como es la Federación de Peñas, o tantas otras similares que existen por nuestro país, se esmeren en mantener y recordar algo tan típico, castizo, o propio de cada una de nuestras regiones o autonomías. Añado más, si es nuestra industria quien apoya dichas iniciativas, vale mi sincera enhorabuena; el libro lo merece, pues no en balde hace recopilación de bandos desde finales del s. XIX hasta primeros del s. XXI. Se añaden también otros atractivos: la correspondiente colección de carteles anunciadores de sus festejos primaverales, con el escudo del Ayuntamiento de Murcia, y numerosas fotos antiguas de la capital que pueden satisfacer al más curioso investigador. Este detalle me ha encantado, pues a la vista de tantas postales antiguas se aprecia que Murcia ha progresado en todos los sentidos.

Y progreso no significa descuido en difundir y conservar el léxico de su lengua, que un día fue cotidiana de sus mayores y hoy se sigue hablando; precisamente porque los lexicógrafos historiadores han encontrado escritos, donde sus textos analizados en su tiempo y en la actualidad nos cuentan cómo vivieron. Los autores defienden con este libro, que si el habla o lenguaje huertano, la lengua murciana, no es tal, ¿por qué el diccionario de la Real Academia Española contiene cientos de vocablos murcianos? Desde estas sencillas líneas, mi apoyo incondicional.

Para cuando aparezca este nuevo número de CELCE Magazine, ya será verano. Y otra coincidencia: habremos celebrado la Asamblea General de socios en Murcia. Si para entonces la pertinaz sequía se ha superado, nada mejor que brindar con cualquiera de nuestras cervezas; caso de persistir, pues otro brindis para que no decaiga la ilusión de vernos pronto en una nueva cita.

viernes, 4 de septiembre de 2009

18ª entrega - CELCE Magazine Nº 50 Marzo 2008

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Desde mi último artículo en esta sección, al día en que empiezo mi entrega decimoctava, he de agradecer diversas llamadas recibidas por teléfono. Se interesaban por hacerme llegar el ejemplar cuarto de la serie LOS MAESTROS CERVECEROS, que ahora les comento. A todos mi gratitud, y especialmente a mi amigo Joan quien desde Barcelona me hizo anticipadamente el encargo de completar esta colección de cómic.

Y siento que tanta molestia tenga al final un poso poco grato, pues sabiendo que la colección en el Benelux consta de más ejemplares, tengo la impresión de haberse reducido la historia relatada aquí por una cuestión meramente comercial. Me quedo con el buen gusto del autor Jean Van Hamme, y los dibujos de Francis Vallès. Mis felicitaciones para el equipo español, encargados de la dirección editorial, artística; edición, traducción, rotulación y adaptación de cubierta y realización técnica. La historia que nos plantean, desde 1997 a hoy, pues similar a cuanto ya suponemos en nuestros días respecto a compras, ventas, globalización, amores y desamores de una saga de cerveceros que llega a la página 48. El resto, hasta finalizar este ejemplar con más de cien páginas, repaso de lo publicado en los anteriores títulos comentados.


Siguiendo en tierras de habla francófona traigo a colación una guía, editada por El País Aguilar, de la colección Guías Fodor’s. Nada menos que cinco estrellas, símil cervecero de calidad, convierten a este libro de más de 450 páginas en parte de las guías más prácticas en su día. Editada por primera vez en 1995 y reimpresa en 1998, la multinacional Heineken ha tenido el buen gusto de forrar las pastas con marcas de tan internacional cervecera. De esta forma tuvieron a bien obsequiar a sus clientes y amigos, con una información necesaria para explorar el floreciente delta de Europa; la radiografía histórica y viajera del Benelux. Teniendo en cuenta que han pasado diez años, pueden venir bien los consejos que hacen al lector respecto a cuándo ir a Holanda, Bélgica y Luxemburgo.

No conoce este comentarista esa rica zona europea, de excelentes cervezas, pero desde luego sí me parece práctico conocer su historia, costumbres, lugares de interés, etc. Igual de interesante me resultan los planos que insertan entre sus páginas, donde el viajero, una vez regresado al lugar de origen, puede volver a recorrer esos itinerarios turísticos; es decir, prolongar desde el recuerdo esas buenas impresiones que podemos traer del más breve viaje. Como por ejemplo resultan dos vocabularios que nos propone la guía: neerlandés y francés. Mínimo, pero perfectamente práctico. En resumen existirán guías más actualizadas, aunque sin embargo me reservo ésta para un posible viaje.

El último libro que deseo comentar al amable lector Noche de escupir cerveza y maldiciones, entra dentro de una serie titulada Correspondencias. Detalle que me llega por una amistad en Sevilla, y editado en 2007 por “La Poesía, señor hidalgo”; empresa dirigida por Ramón Ortega Ugena, en Barcelona, y considerada como una editorial de poesía de nuestro siglo y del siglo XX. Su autor, Henry Charles Bukowski (1920-1994), escribió –durante siete años- las cartas aquí publicadas y dirigidas a Sheri Martinelli, a la que nunca conoció; una relación epistolar con la amante de Ezra Pound, y musa de la generación beat, que comenzó en 1960 y aquí termina su publicación en 1967. Esta correspondencia encierra obsesiones, filias, manías e imposturas de un indomable escritor que hoy día las secciones culturales de diversos medios impresos consideran un autor “salvaje” a contraluz.

Son más de 550 páginas, donde nada más me he atrevido a escoger varios capítulos; y muy especialmente la nota del traductor, Eduardo Iriarte Goñi. Lectura difícil, donde las haya, para este comentarista. Y tal vez, por su complejidad, no dudo pueda interesar a mis lectores. Desde luego, eso sí, como siempre, el libro es la mejor compañía que les puedo recomendar. Yo utilizo mis desplazamientos en el Metro de Madrid para leer; pero nada comparable a saberse preparar un grato ambiente, relajado, con luz adecuada, donde además de la compañía elegida brille también esa cremosa nata que se suele producir al borde de una gustosa copa de cerveza. Salud, mi brindis para todos, y que ustedes disfruten de la mejor lectura posible.

sábado, 8 de agosto de 2009

17ª entrega - CELCE Magazine Nº 48 Septiembre 2007

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Lamento no haber obtenido respuesta de una editorial como es Planeta DeAgostini, cuando he requerido por diversos medios cierta información complementaria a este hallazgo que deseo comentar con mis socios. Y la novedad no es para menos, pues he de felicitar a dicha editorial en su iniciativa de poner a nuestro alcance –con un trabajo bien realizado en cuanto a traducción e impresión- publicaciones propias de un país cervecero como es Bélgica.

El cómic es un tipo de lectura que, desde hace años, está experimentando su merecido crecimiento no sólo entre lectores infantiles sino asociado a un segmento definido de lectores adultos. Me apunto en este último grupo, pues no hay nada como acercarse por las grandes librerías y advertir, curiosamente, que ya una buena parte de sus anaqueles se dedican a esta modalidad de literatura ilustrada.

LOS MAESTROS CERVECEROS es una serie de cuatro publicaciones, de las cuales yo me he podido hacer con los tres primeros números en español. Me queda por conseguir el cuarto volumen, y si alguno de nuestros amigos tiene oportunidad de visitar el Benelux sepa que allí ya van por el número ocho; más un ejemplar integral de toda la colección publicado en junio de 2003. Esta historia novelada, dado su interés en los países de habla francófona, se ha llevado incluso al cine; concretamente dos telefilmes: “Los Steenfort” Maestros Cerveceros, en abril de 2001, y “El destino de los Steenfort” se proyectó en cuatro capítulos para televisión a finales de diciembre de 2001.

El primer ejemplar desarrolla su trama entre los años 1854 y 1886, situando la escena inicial en una abadía de Las Ardenas; aquí conviene destacar, para quienes venimos laborando en el sector cervecero, lo bien que han desarrollado su guión original un autor como es Jean Van Hamme nacido en Bruselas, año 1939, y un dibujante tan realista como es Francis Vallès (Saint-Chély d'Apcher. Francia. 1959) por cuanto me refiero a instalaciones industriales, tanto desde los inicios en una abadía como hasta nuestros días.

El segundo ejemplar comprende desde 1917 a 1932 siendo éstos como los demás autoconcluyentes en sus relatos, pero al mismo tiempo relacionados unos con otros. De esta forma el hilo conductor del cómic guía al lector por un apasionado relato donde, como la vida misma, intervienen las glorias y miserias de toda condición humana que se precie; incluyendo guerras que asolaron Europa, y todas sus consecuencias para el mantenimiento de una industria tan curiosa e interesante como es el fabricar cerveza.

Mi último ejemplar, el tercero, relata la historia de sus protagonistas entre los años 1950 y 1973. Aquí, además de resurgimiento de la industria en Europa tras la II Guerra Mundial, se llega a los tiempos donde la globalización -tan de moda en nuestros días- ya era norma habitual para comprar diferentes fábricas; familiares, de pequeña producción y escaso rendimiento, con tal de formar grupos empresariales de proyección internacional.

De verdad que he disfrutado con esta lectura, de venturas y desventuras. En especial porque rompe la sempiterna clasificación que se hace al colocar los temas cerveceros entre libros de cocina y recetas gastronómicas. El cómic pisa con fuerza en nuestros días, y si me lo permiten nos vuelve al origen de nuestras primeras lecturas; aquellas de niños de posguerra que se deleitaban con el TBO, Tiovivo, Pulgarcito, y otras que no tienen ninguna relación con estos ejemplares comentados. Pero, porque siempre hay un pero, fue el germen de iniciación para la lectura en una infancia muy determinada.

Una vez más, tal como sucedió con la llegada de los cerveceros a España merced Carlos V de Alemania y I de España, nos viene este tipo de publicaciones originales de la mano de Jacques Glénat, Grupo Editor Glénat, con sedes en el Benelux, Suiza y España. Mi enhorabuena para ambas editoriales, pues gracias a su equipo de profesionales –artistas técnicos, traductores, rotuladores- nos permiten disfrutar de estas historias de ficción, cuyos personajes, gracias al cómic, podemos ver en forma de seres humanos y leer sus pensamientos o comentarios en un determinado paisaje.
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miércoles, 1 de julio de 2009

16ª entrega - CELCE Magazine Nº 47 Junio 2007

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Mi librero habitual, Salvador, echa de menos estos encargos. En su modesta librería de Vallecas nos reunimos, y le explico que –afortunadamente- son mis lectores quienes ahora me hacen llegar temas, volúmenes recién publicados, para tenerlos en cuenta a la hora de hacer mi habitual comentario en CELCE Magazine. Por cierto, le digo, ya llevo cuarenta y cinco títulos comentados; desde septiembre de 2001 al pasado mes de marzo. Felizmente, mi sección continúa.

Y según suelo comentar en estas páginas, un servidor sigue de sorpresa en sorpresa. LA CERVEZA... poesía líquida, me ha llegado desde Sevilla, con un curioso subtítulo: Un manual para cervesiáfilos, con lo cual, es cierto, tengo ante mí un auténtico manual publicado por Ediciones Trea, S.L. en 2006. Es un compendio para buenos aficionados a la cerveza, con más de cuatrocientas páginas. Su autor Steve Huxley (Liverpool 1950) llegó a Barcelona en 1977 y en 1992 abre su primer pub-fábrica; imparte cursos, hace cerveza artesanal, participando en catas y festivales. Con decirles que se lleva cuarenta páginas el detallar los diferentes estilos de cerveza, vemos como el autor nos presenta un trabajo exhaustivo e interesante para quienes tengan deseos de fabricar su propia cerveza. La abundante literatura, técnica, histórica, profesional, lleva ilustraciones en tinta china, nada de fotos. De esta sencilla manera, nos explica con generosidad qué es el proceso general de fabricar cerveza, limpieza y desinfección, elaboración básica, la materia prima, equipos e instrumentos, y el proceso de elaboración. Una particularidad que admiro: las gráficas de maceración por infusión, para disolver almidones, degradar proteínas, utilizar la beta-amilasa al máximo, y desnaturalizar las enzimas para que la separación sea más sencilla. Bienvenida pues esta nueva publicación, porque será valiosa ayuda para nuestros cerveceros caseros.

La cerveza y los tesoros gastronómicos españoles, ya se adelantó noticia en anterior número de esta revista. Son sesenta páginas deliciosas, que me llegan por gentileza de Cerveceros de España, en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Mis felicitaciones, porque además de ser la primera obra en este orden, han tenido la virtud de resaltar nuestros diferentes estilos de cerveza española –hasta siete tipos distintos- con las maravillas gastronómicas que podemos disfrutar por los cuatro puntos cardinales de nuestro territorio nacional. Su autor, José Carlos Capel, es crítico gastronómico; y las ilustraciones –excelentes- del cocinero y fotógrafo especializado Sacha Hormaechea; cuenta además con la colaboración de prestigiosos cocineros españoles. Once páginas vienen a resaltar este producto que nos une y reúne, tantas veces, alrededor de unas jarras o cañas de cerveza bien tiradas. Luego, cada dos páginas, se abren los diecinueve tesoros, con el feliz detalle de distinguir cada uno en tres apartados; ejemplo: el mojo picón, acompañado de una de nuestras cervezas extras, y la correspondiente receta para elaborar “Congrio en mojo hervido”. Enhorabuena.













Cerveza a la Carta. Cerveza, recetas y cócteles. Un libro cocinado por la Escuela de Hostelería Gambrinus. Otra excelente publicación, divulgada por la citada Escuela y la Editorial Almuzara, en diciembre de 2006. Doscientas cuarenta páginas, de las cuales ochenta nos introducen en un proceso natural, con sus diferentes estilos y tipos de cerveza, incluso catalogando veinte botellas de las diferentes marcas comercializadas por Heineken España, S.A. Y las dos terceras partes que restan, preciosamente ilustradas, se componen de un recetario tal como detallo: once entrantes, dieciocho para pescados, quince de carnes, siete postres y diecinueve cócteles. En todas estas recetas las cervezas que nos propone Heineken tienen su protagonismo principal, o son las más indicadas bebidas de acompañamiento, tal como se ha conseguido enlazar nuestras cervezas –no refresco, no para empujar alimentos- sino como el auténtico complemento para una alimentación sana. Y con el gusto del toque final que suele dar el buen gourmet, han tenido la original idea de convocar el “I Concurso Heineken España de recetas con cerveza”; fecha final el 31 de julio de 2007. Los interesados pueden recabar más información en la propia Escuela, sita en la Avenida de Andalucía, 1 – 41007 Sevilla. Felicidades pues por tan atractiva iniciativa; felicitaciones para los amantes de la buena cocina.

Y mi gratitud, de nuevo, para los seguidores de esta sección. Gracias a todos por los envíos recibidos. Espero estar a su altura, y saber corresponder. Salud.