domingo, 9 de abril de 2017

PALABRAS MORIBUNDAS...

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Agradecido a la profesora Pilar García Mouton, por aceptar una sugerencia mía al concurso de
 "Palabras Moribundas", del programa de ayer, sábado, en Radio Nacional de España "NO ES UN DÍA CUALQUIERA",
que dirige Pepa Fernández. Se puede ver en el muro del Facebook de dicho programa,
la cantidad de comentarios que ha suscitado. Un cordial saludo a todos desde Madrid.








Aquí os dejo el enlace con el podcast correspondiente, buscar la 2ª horas, 
donde oiréis al llegar al minuto 23 el comentario y propuesta a los oyentes
del programa. http://www.rtve.es/.../neudc-080417-hora-2-2017.../3972718/
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miércoles, 8 de marzo de 2017

52ª entrega - CELCE Magazine · Nº 86 · Marzo 2017

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Por gentileza de Susaeta Ediciones, S.A. he recibido 
un detalle que deseo agradecer desde estas primeras líneas. 
Han sido mis vecinos, durante casi 50 años, pues no en balde
dicha editorial sigue activa en el mismo polígono industrial de la 
antigua Ciudad Satélite Las Mercedes, donde desarrollé toda
mi vida laboral en la desaparecida cervecera Henninger Española, 
S.A.

Se trata del ATLAS ILUSTRADO DE LA CERVEZA, editado 
como obra colectiva entre los años 2012 y 2014; es decir dos 
años de intenso trabajo entre la edición y su publicación. No en
balde son más de 250 páginas, en generosas dimensiones de 27 x 24
cm., papel de alta calidad, ilustraciones muy buenas, todo 
encuadernado en cartoné con tapa de relieve. Desde mi modesto entender 
un buen libro para introducirnos en ese curioso mundo, tan complejo al propio tiempo. 
Si además tenemos en cuenta que su precio es muy  asequible, puedo considerar que este
 ejemplar no debe faltar entre los anaqueles de la más sencilla biblioteca.

Porque son así, a mi entender, como han de ser los 
principios para querer, admirar, estudiar o difundir una 
materia que nos motive. Digo esto en contra de todo lo 
sencillo que pueda parecer el simple hecho de llenar 
industrialmente un botellín de cerveza. Cuando los 
estudiantes podían visitar una fábrica de cervezas 
muchos sintieron una natural atracción que los llevó, por 
sus estudios, a un posterior empleo y profesión formando
 parte de ingenieros, químicos o maestros cerveceros 
que han conseguido hacer de nuestras cervezas la cuarta potencia productiva
 de Europa.

Además del apoyo otorgado por las principales cerveceras
 de nuestro país, no hay duda de que el prólogo firmado por 
Jacobo Olalla Marañón, director general de Cerveceros de 
España -entre otros cargos relevantes en la industria cervecera 
española- vienen a ser un marchamo de calidad respecto a los 
contenidos de esta obra referida a un producto tan general y 
consumido en los cinco continentes del mundo. Por este detalle, 
pienso yo, han hecho bien en escoger las marcas más 
representativas de cada lugar, resumiendo sus datos a un breve 
texto comprensible por cualquier lector.

También han contado con la opinión profesional de ocho 
acreditados restaurantes, quienes desde su peculiar 
punto de vista gastronómico hablan igualmente del sentido cultural que añade
 este libro a la cerveza, su universo, historia, cultura, placer y  belleza.

Para realizar una cómoda lectura del libro, han tenido a bien
 dividir su contenido en tres partes. La primera dedicada a la 
historia, elaboración y tipos de cerveza, con cinco apartados 
cada cual más interesante; la segunda es una pincelada 
dedicada a la cerveza en el mundo, destacando un apartado 
propio para las cervezas españolas, y una tercera parte 
dedicada a la cultura cervecera propiamente dicha. En ésta me 
conviene resaltar todo el material que ha sido aportado por 
coleccionistas españoles, como así agradecen en los créditos 
fotográficos del final: Enrique Solaesa y hermanos González 
Rossi, entre otros afamados recopiladores de breweriana 
europea o mundial.

Gran parte de la base del material recopilado en este libro, son las fotografías. Y bien
 dicho que lo son para encontrarse con un lector aficionado a la cerveza, que quiera 
conocer algunos breves detalles sobre la misma al tiempo de admirar la belleza de sus 
diseños respecto a envases, etiquetas, tapones, copas, jarras… Porque todo, como cabe 
suponer, ha tenido un principio, se ha convertido en una tradición y ha dado en modernizarse 
acorde los tiempos actuales. Copio una de sus frases destacadas: “La cerveza no es sólo 
una bebida, es también cultura, historia, arte y pasión”

Hay especialistas, más críticos que yo, quienes piensan que dos páginas por tema 
cervecero puede resultar de escaso contenido. Saben mis amistades que este cronista 
suele situarse más de la parte del lector, al otro lado de mis artículos impresos, tratando 
de no agobiar su amabilidad por leerme y hacer entretenidas estas breves lecturas. 

Entrando en la consideración de las cervezas en el mundo, evidentemente destaca Alemania,
 con más de treinta referencias. Siguen Bélgica, Gran Bretaña, Irlanda, Chequia, Holanda, 
Francia, como los países vecinos más destacados. En Europa además tenemos Polonia, 
Austria, Luxemburgo, Irlanda, Noruega, Eslovaquia y Suecia. Sieguen Italia y Suiza, desde 
donde dan el salto a las cervezas estadounidenses, Canadá y México, pasando por 
Latinoamérica con más de veinte referencias; Asía y Australia también.
Mención especial, que es de agradecer en una edición de estas características para la 
cerveza en España. Buena exposición, breve y concisa, desde el siglo XVII hasta nuestros 
días. Muy buena relación de las marcas del Grupo Mahou San Miguel, Cruzcampo, Damm, 
Estrella de Galicia, La Zaragozana y la Compañía Cervecera de Canarias. Cuando trata del 
consumo de la cerveza en España, destaca  marcas históricas  Cruzcampo y El Águila. Por 
otra parte me parece todo un apoyo, para un club de las características como es Celce, en 
el desarrollo que hacen sobre envases y etiquetas; por supuesto también tratan de barriles, 
botellas, latas, pues no en balde explican qué es el anglicismo “breweriana” y su 
correspondencia con materiales según resultan coleccionables la cristalería, chapas, 
carteles, posavasos... Muy bueno.

Hay también un interesante apartado para la gastronomía relacionada con la cerveza.
Pero no recetas demasiados complicadas, y bien ilustradas; entre éstas Japón, México y 
Alemania. De nuestros propios platos, más otros internacionales, les relaciono: pulpo al 
horno, rollo a la cerveza, tortilla de cebolla, pan de cerveza, mejillones, gambas, la tarta 
Guinness, o las peras con canela y cerveza. Asimismo el atlas cita a la cerveza como un 
producto natural para la belleza, sus efectos en piel y cabellos. Más un dato que me 
recuerda la limpieza de utensilios en cobre, como yo veía hacer a los empleados de 
Cocimiento: hacían relucir sus calderas de cobre con levadura recogida en las bodegas.

En definitiva he disfrutado de su lectura; entretiene e ilustra, sin muchas complicaciones 
técnicas ni históricas, como debe ser –reitero- el cultivo de la curiosidad en el lector. Puede 
agobiar el generoso volumen, pero como tal, si se procede a disfrutar de su lectura en 
sosegadas tardes, acompañados de su cerveza preferida, les aseguro que pasarán buenos 
momentos. Tiene en su contra esa gran cantidad de información cervecera existente en la 
Red de redes; pero el contacto con el buen papel, el olor de por la calidad de sus tintas, las 
buenas ilustraciones, harán las delicias del amable lector que se adentrará, poco a poco en 
otros estudios más profundos. Mis felicitaciones a Susaeta Ediciones, S.A. por su esmero, 
durante tantos años, en hacer más asequibles, más cercanos al lector todos sus libros. 
Enhorabuena y ¡Salud!
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miércoles, 18 de enero de 2017

LA BIBLIOTECA EMPIEZA EN LA GUARDERÍA INFANTIL


Homenaje a Gloria Fuertes, poeta, en el centenario de su nacimiento.

Gloria Fuertes y los miembros del APA Guardería Laboral Nazaret (Vallecas) final de curso 1981/1982

Ahora que mis nietas son alumnas del Colegio Público “José Calvo Sotelo”,  
en el barrio madrileño que lleva el hermoso nombre de Pacífico, voy a relatar
a los lectores de este Blog cómo inauguramos la primera biblioteca en una
guardería laboral de Vallecas; hoy sigue activa en el Alto del Arenal, y ahora tiene Metro.

Gracias a un familiar por vía conyugal, hace casi cuarenta años, tuve oportunidad de entrar
en contacto con una serie de intelectuales; entre éstos conocí personalmente a Gloria
Fuertes cuando vivía en la moderna Avenida de Alberto Alcocer, al norte de Madrid.
Frecuenté en varias ocasiones su domicilio, disfrutando de buenas tertulias junto a un
religioso claretiano y poeta, compañeros que fueron ellos durante la bohemia madrileña de
los años cincuenta.


  

En nuestra casa de Vallecas, con Margarita (profesora de la Guardería Nazaret) Martín Portillo Belinchón,
miembro de la directiva del APA, Dori Hernández y Pedro Miguel Ortega Martínez. Verano de 1982.
 
A comienzos de los años ochenta, la asociación de padres de alumnos de un colegio, o de
una sencilla guardería laboral, se conocía por el APA. Y en ella participamos varias familias
que teníamos inclinación por las artes, las letras o cualquier otra manifestación cultural.
Siendo presidente de dicho grupo, les propuse hacer un concurso entre nuestros hijos, con la
participación de sus respectivos familiares: consistía en imprimir en blanco y negro un
personaje de la poesía infantil de Gloria Fuertes, distribuir a la salida de las clases con el
encargo de devolverlo coloreado y cumplido un breve cuestionario. Todos los participantes
tendrían premio seguro.

El personaje de Gloria Fuertes que propuse fue: “Coleta la poeta”, según el libro publicado
por la editorial Miñón, de Valladolid, en 1982, e ilustrado por un artista madrileño: Ulises
Wensell (1945-2011) La respuesta al tema propuesto por el APA  de entonces, ahora
AMPA, fue masiva; padres y madres de tan pequeños alumnos recorrieron bibliotecas y
librerías del barrio, indagando esta cuestión. Lógicamente los libros a la venta se agotaron y
quien no pudo hacerse con él dejaron que los chiquillos pintaran con cualquier color tan
simpático personaje literario. Las respuestas tampoco se completaron del todo, pero la
participación fue total. Y dada la modesta economía de un APA como aquella, y en esos
tiempos, se procuró un merecido premio a todos los críos con lápices y plastilinas de
colores.




Portada del libro elegido para averiguar un personje y el autor del mismo, Ulises Wensell con Gloria Fuertes 
en la Feria del Libro de Madrid 1979

Después reuní todos los impresos y se los llevé a Gloria Fuertes, quien a su vez los remitió
por mensajería –sin que yo lo supiera- a su editorial en Valladolid. Un tiempo después, la
Editorial Miñón nos hizo llegar una caja enorme de cuentos y libros impresos a orillas del
Pisuerga. Este detalle fue suficiente para que la dirección de la guardería nos cediera un
armario existente en uno de los pasillos de mucho paso, y entre sus anaqueles colocamos
aquellos libros. Entonces la siguiente pregunta era ¿cómo realizar el préstamo a tan
menudos lectores, sin estar en edad de leer todavía?

Resolví con un método muy sencillo, colgar por dentro de una de las puertas un cuaderno y
un bolígrafo; los familiares que retiraran cualquier libro debían apuntar su título, fecha y
filiación de quien hacía la retirada. Si aquel libro no volvía y se quedaba en casa de las
familias, el proyecto se había cumplido en gran parte. Posteriormente sería la gestión del
APA, con sus modestos fondos quien repondría los ejemplares, además de solicitar y recibir
del entonces Ministerio de Educación y Cultura una gran cantidad de ejemplares para todas
las edades que fuimos incorporando a tan original biblioteca.

Terminaba por tanto aquél curso en la Guardería Nazaret, entre 1981 y 1982, con un acto
donde asistió la propia Gloria Fuertes. Fuimos a buscarla a su casa y en coche la llevamos
hasta esa parte alta de Vallecas; para Gloria era una zona  desconocida pues ella recordaba
nuestro barrio obrero más por el Puente de Vallecas, con sus casas bajas de ladrillo y calles
muy estrechas.

Puedo confirmar que la asistencia de familias y niños fue numerosa, pues llenamos el
comedor infantil. Todos esperaban que Gloria interpretara su papel como hacía en el
programa de TVE “Un globo, dos globos, tres globos”, o nos relatara alguno de sus cuentos
infantiles –que alguno comentó- pero no fue así. Para sorpresa de toda la asistencia allí
tuvimos a la poeta Gloria Fuertes, como ella se consideraba: poeta de guardia. Auténtica 
 
Gloria que tenía entre sus manos uno de sus mejores libros: “Obras incompletas” una
edición preparada por la propia autora que había publicado Cátedra, cuya venta en papel
alcanzó la 10ª edición en 2006.


 


Placas del Ayuntamiento de Madrid en el barrio de Lavapiés donde nació Gloria Fuertes y en su casa de Alberto Alcocer.
 
Resultó la lectura de una recopilación de sus mejores versos -según los críticos
especializados- en los cuales habló del amor, la vida humana, el cotidiano sentir y palpitar
que dictaban a nuestra autora las claves de su mundo poético. En él respiraban sus gozos,
sus penas y sus esperanzas; ella supo ponerlos en verso y comprensible para sus lectores.

Hizo una poesía personal y popular a la vez, con unos rasgos que difícilmente caben
etiquetar y clasificar, tal como citó la editorial Espasa Calpe en su momento. En definitiva,
aquella tarde-noche de un sábado pre veraniego, muchos vallecanos conocimos que aquella
poeta nacida en Lavapiés tenía un corazón poético por el cual estaba vinculada al postismo y
el surrealismo de posguerra, pues supo combinar la pertinente crítica social de unos años
muy difíciles en España, con un humor tierno e irónico a la vez, abundando entre éstos un
lenguaje directo y coloquial que trasciende hasta nuestros días.

Cuando volvemos a reencontrarnos algunos de quienes formamos aquel APA, seguimos
recordando dicho acto cultural. Ahora ya han pasado nada menos que treinta y cinco años;
nuestra descendencia se ha convertido en hombres y mujeres responsables que nos han
llenado con el gozo de los nietos; mientras nos sigue latiendo por dentro la sonrisa que nos
regaló Gloria Fuertes, la mantenemos viva mediante este sencillo homenaje en su memoria,
siempre y más ahora cuando está a punto de cumplirse el centenario de su nacimiento. 




En 2016 la Cía. de aviación Norwegian bautizó uno de sus aviones de pasajeros, entre
otros personajes de la literatura española, con el nombre y figura de Gloria Fuertes.

¡Viento!, ¡oye!, ¡espera! ¡no te vayas!... (Gloria Fuertes)

Nota del autor: Entre los años 80 y 90 del pasado siglo, el Grupo Cruzcampo, mediante su distribuidor en la
capital, fue proveedor directo en el domicilio particular de la autora y poeta madrileña.
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miércoles, 14 de diciembre de 2016

51ª entrega - CELCE Magazine · Nº 85 · Diciembre 2016

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Agradezco las felicitaciones recibidas por superar un número tan 
redondo de entregas para una sección que se debe, principalmente, 
a  los lectores de Celce Magazine y sus detalles otorgados a este 
comentarista.

Como en alguna ocasión anterior, en lugar de libros me inclino para el 
presente artículo por una publicación técnicamente cervecera y 
española. La revista trimestral CERVEZA Y MALTA se publica desde 
los primeros meses de 1964, después de un año de celebrarse la 
primera Asamblea Nacional de la Asociación de Técnicos de Cerveza 
y  Malta; de este organismo también surgió por ese mismo tiempo la 
Escuela Superior de Cerveza y Malta, con un merecido prestigio 
internacional donde acuden técnicos españoles y extranjero para realizar
importantes cursos de especialización.

Durante mi vida laboral en cervezas, la mayor parte en un departamento técnico, he 
conocido siempre esta publicación que les muestro. Además como una referencia de 
consultas por las investigaciones publicadas, que merecieron ser encuadernadas y 
disponibles para estudiar en el despacho del Director de Producción.

De los varios ejemplares que dispongo, porque durante un tiempo fui miembro asociado a 
dicho organismo, les muestro tres revistas. Pero me voy a detener en una que guardo con 
mucho afecto, del primer trimestre de 1987; en ese número 97 (año XXIV) conservo un 
amplio reportaje de todas las fábricas de cervezas que existían en España por esos años; 
no había medios informáticos como hoy, publicándose entonces datos y estadísticas
correspondientes a dichas empresas durante el año 1985.

Sus 120 páginas se editaban generalmente en blanco y negro, 
mientras que el soporte económico de la misma se lograba por 
inserción publicitaria, a todo color, de las grandes marcas 
proveedoras a los propios fabricantes de cerveza; también entraba 
como suscripción a dicha revista el estar afiliado en la A.E.T.C.M., 
más las correspondientes cuotas abonadas por las sociedades 
mercantiles del sector.

Revisando el sumario de entonces, siempre se incluía un Editorial y 
una crónica de la Asociación, para entrar a continuación en materia: 
Consideraciones sobre microbiología cervecera, la calidad de la 
gestión empresarial, herencia del contenido de gomas y de ciertos 
caracteres agronómicos en la cebada, la industria cervecera en España, estudio de la 
exactitud de la fórmula de Balling, comunicaciones de la Convención Europea de Cerveceros;
fábricas de cerveza en España, certámenes científicos, publicaciones técnicas 
y guía de proveedores. Muchos de estos artículos, por su vinculación a la rama de 
investigación científica que llevan adelante nuestras empresas cerveceras, necesariamente 
se publicaban en inglés también en CERVEZA  Y MALTA; es decir esta publicación además 
alcanzaba en su distribución a fábricas y organismos científicos cerveceros de todo el 
mundo.

En la revista de 1997, la publicación tenía 100 páginas con un sumario conteniendo catorce
secciones, mientras que en la publicación de 2003 se elevaban a 120 sus páginas y el 
sumario aumentaba a dieciséis secciones o apartados; en éste último colaboré con mis fotos
 de la 42ª Asamblea de la A.E.T.C.M. que se celebró en Madrid.
Sabe el lector de mi gusto por temas relacionados con la historia de nuestra industria 
cervecera, pues me quiero detener en la revista más antigua de las tres que les he citado.
Y en particular en un artículo titulado “La industria cervecera en España” que firmaba Antonio 
Trujillo García, en calidad de presidente A.N.F.A.C.E. (Asociación Nacional de Fabricantes 
de Cerveza). Su concienzudo estudio, después de tantos años, me parece un certero 
anticipo de cuanto llegó a consolidarse posteriormente con el desarrollo de nuestra industria 
cervecera.

Definía sus características fundamentales, dada la tradición de sus 
inicios, por estar localizadas en cuanto a fábricas y ventas en zonas 
de concentración urbana importantes; exotismo en un consumo que no 
penetraba en el tejido popular, pues se centraba especialmente en las 
capas burguesas y más culturizadas de la población, y se tendía a 
calificar como una bebida de temporada, propia de los meses de 
verano.

Si consideramos los años sesenta como una década del resurgir 
económico español, en 1960 se producían en España casi 3,5 
millones de hl; en 1970 esa cifra se multiplicó casi por cuatro: 12,3 
millones hl; en 1980 son 20 millones y se llega en 1985 a producir 
23.353.194 hl de cerveza. Se preguntaba el autor cuál era el detonante de ese giro 
copernicano al consumo de cerveza en España; seguidamente desarrollaba cuatro 
coordenadas que todavía hoy, en pleno siglo XXI, pueden servirnos de guía explicativa de 
este fenómeno:

a)    La naturaleza del producto.
b)    La transformación de España que pasaba de una geografía rural a una geografía urbana. 
c)     La influencia del factor precio. 
d)    Los niveles de crecimiento y distribución de la renta “per cápita”

Venía a significar, por tanto, que la cerveza era un producto natural; la industria cervecera en España
ha tenido una vocación local y regional, de tal modo que su desarrollo inicial fue en 
paralelo con el de las ciudades donde estaban ubicadas; su precio era tasado, es decir, no 
social, sino usurpado y fijado por la Administración; el impulso determinante sobre todo lo 
anterior lo constituía, sin duda, el trascendental crecimiento de la renta española en unos 
años decisivos que iban de 1955 a 1975. 

Para terminar, a modo de apunte curioso, después de más de 30 
años, dejaba anotado el autor que existían 18 malterías, adscritas, 
unidas o al servicio de los fabricantes de cerveza; de ellas 2 eran 
relativamente independientes. En cuanto a fábricas propiamente 
dichas, había 37 en el año 1985; éstas pertenecían a 23 sociedades 
o personas jurídicas titulares. Su concentración en producción era 
importante, ya que las 6 primeras (S. A. El Águila, Mahou, S.A., San 
Miguel, S.A., La Cruz del Campo, S.A., S.A. Damm y Unión 
Cervecera, S.A.) acaparaban el 75,88% del total, mientras que las 17 restantes
solo participaban en el 24,22% de la cerveza que se  producía en España.

Y no se equivocaba nada mi recordado autor, cuando vaticinaba en aquellos años ochenta 
que las opciones o alternativas de futuro en dicho sector pasaban por cuatro ejes de acción: 
Tecnificación creciente, mayor concentración, máxima diversificación y el buen desarrollo de 
una cultura del producto.

Desde estas líneas deseo a CERVEZA Y MALTA siga adelante muchos años más, como 
ejemplo documental de buena labor y saber hacer de los técnicos cerveceros españoles; no 
en balde su ciencia es la base de toda buena cerveza. ¡Salud!
***

viernes, 11 de noviembre de 2016

Informe Desarrollo Sostenible Compañía Cervecera de Canarias, S.A.

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Agradezco el Informe que recibo desde el Dpto. de
Comunicación Corporativa y Relaciones Externas,
de una de las más modernas cerveceras instaladas en
España, publicado en octubre de este año, cerrado a
31 de marzo, y siguiendo la buena práctica informativa
con que nos tiene atendidos desde hace 14 años.

Tan esmerada publicación, muestra la voluntad de dicha
sociedad mercantil por dar a conocer cómo quieren a su
tierra, a su país, marcándose unos objetivos por un medio
ambiente benigno en razón de su insularidad.

Así lo presentan mediante una carta de su Consejero Delegado,
para seguidamente detallar al lector un resúmen de su
actuación y objetivos, cómo se aproximan al desarrollo
sostenible; orgullosos de colaborar por una Canarias más
próspera, más resistente, más resistente, más limpia y más
sociable.
Indudable mantener esos principios, porque no
en balde, dice y dicen bien, son las personas su
principal ventaja, por el aprecio dedicado a todos
sus empleados. O más importante todavía, porque
los consumidores y clientes son claramente su
razón más importante de ser.

Enhorabuena por distinguir dónde está su
principal ventaja competitiva, cuidando la salud
y seguridad laboral. Atraen, escuchan, retienen el
talento y comunican perfectamente con su equipo.

Todo ello redunda en unos beneficios sociales,
empleados, y atenciones, clientes, como han
entendido debe ser una empresa europea de
proyección internacional.

Así lo explican entre sus razones de ser: gran
parte de las inversiones realizadas en sus fábricas
ha ido encaminada a garantizar los estándares
de calidad y frescura de sus cerveza, en el justo momento de su fabricación como viene
demostrando a lo largo de su historia; porque siempre han mantenido una visión a largo plazo
y se comprometen a continuar por ese camino -como dice en su carta el Consejero Delegado-
con la vista puesta en un futuro más próspero para la empresa y para Canarias. Enhorabuena.
***

jueves, 1 de septiembre de 2016

50ª entrega - CELCE Magazine · Nº 84 · Septiembre 2016

 ***                                                                                                                    
Celebro con los lectores de esta sección, la llegada a nuestra entrega número 50. Según
veo por mis notas, se han pasado quince años como un suspiro. Y deseo agradecerles 
desde estas iniciales líneas el favor con que han sido acogidas, así como los constantes 
detalles que me hicieron llegar –lectores y editoriales- para posibles comentarios.
Algunas de estas entregas no han sido de libros totalmente. Y con idéntica trayectoria 
podemos llegar a la presente efeméride comentando dos revistas, más un libro que 
nuevamente me llega de un fiel lector de Celce Magazine desde Andalucía, tierra de luz y 
poesía sin duda.

A mediados de mayo pasado, El Mundo publicó en el suplemento METRÓPOLI una portada 
muy breweriana. Según recuento, por encima del titular “Sed de birra” que anunciaba la 
portada de su publicación, ilustraron ese breve texto con 26 tapones corona; tanto de 
cervezas nacionales, extranjeras, pero fabricadas en España, o importadas de otras 
multinacionales. El sumario del número 626 seguía con sus habituales secciones: Calle, 
Cine, Escena, Arte, Compras, Música, Escapadas…y una muy especial: “Madrid es la 
caña”. De esta forma, entre sus páginas 39 y 45, publicaron una interesante relación de 
bares de toda la vida, tabernas modernas, tiendas especializadas, micro cervecerías, 
seleccionando direcciones que pueden ser imprescindibles para no perder trago (sic) en la 
ruta más cervecera de la citada capital. En un destacado mencionaron algunos datos 
históricos, tanto a nivel del Estado como de su capital: el 80% de los españoles elegimos la 
cerveza, como primera o segunda opción; durante 2015 superamos los 3.500 millones de 
litros, un 3,2% más que el año anterior, nuestro máximo histórico. Hicieron mención a 14 
establecimientos como referencias cerveceras. Entre las marcas que se deben probar 
relacionaron 19 diferentes, que van desde industriales a nuestras más modernas y famosas 
artesanales. Muy interesante.

Por otro lado, en la tertulia mañanera del café, me traen una revista editada por el Grupo 
Mahou San Miguel, en cuya cabecera se distingue la eme clásica de Mahou, con el añadido 
de CRECIENDO y según indica es el Nº 25 editado en 2016. Su formato es de proporciones 
generosas, con 55 páginas, editada por la Dirección de Comunicación Corporativa y 
Relaciones Institucionales; entiendo se trata de una edición reducida y determinada para 
temas propios de la cervecera.  
Abre la primera página su director general don Alberto Rodríguez-Toquero para comunicar a 
todo sus profesionales que la empresa sigue creciendo con la misma ilusión. A continuación 
se detallan los grandes avances conseguidos en India, al tiempo de acelerar su crecimiento 
en Reino Unido. Como es natural, hablan de sus logros con un nuevo estilo tal que es 
“Maestra” de Mahou, los 50 años de San Miguel en Málaga; se consideran más cercanos a 
sus concesionarios y distribuidores, añadiendo en la revista ese toque de renovada 
“Comunicación Interna” que conocimos hace muchos años trabajando para un grupo de su 
competencia. Muy bien ilustrada por cierto, sin mucho recargar con fotos a color, excepto 
las justas y precisas para demostrar su antigüedad empresarial, cuya meta dependerá del 
color que todos unidos pongan en su entusiasmo competitivo.

RELATOS NEGROS, CERVEZA RUBIA es una nueva novela de Carlos Salem, novelista, 
poeta y periodista nacido en Buenos Aires, y residente en España. No es la primera novela 
suya que me llega, pero ahora publicada por Navona Editorial en febrero de 2016. Un 
generoso volumen de casi 260 páginas, que el autor ha escrito en 27 capítulos o relatos, 
precedidos de un prólogo de Jorge Eduardo Benavides y se cierra con un epílogo que los 
entendidos dicen estar cargado de genialidad.
Como ya comentamos en anterior ocasión, los escenarios que escoge este autor suelen ser 
oscuros bares. En estos locales se intuye que la luz viene de la siempre presente cerveza y 
sus chispeantes brillos. Suelen ser situaciones profundas que por lo general están bañadas 
en alcohol. Vuelve con sus habituales protagonistas: alguno que es brutal pero con cierta 
sensibilidad, policías como el Gato y el Perro, una suspicaz camarera, o uno muy especial 
que es escritor resolviendo casos mientras bebe eternamente Mahou. Según he podido 
comprobar, la narrativa de este autor se cita como un cúmulo de tiros eficaces y 
estrepitosos que ocasionan heridas sin haberse percatado del puyazo.
En suma tres motivos que me parecen curiosos para comentar a los lectores, pues la prensa
periódica también merece un hueco en estas líneas; por supuesto con la inseparable, 
silenciosa y siempre leal compañía de un libro. ¡Va por ustedes, salud!
***

miércoles, 24 de agosto de 2016

MEMORIAS DE UN ALCALDE Ciudad Rodrigo 1983-1991



Un familiar me obsequia con este libro que acabo de recibir. El mismo viene dedicado con unas afectuosas palabras de su autor, Miguel Cid Cebrián, del día de su presentación a primeros de julio en Ciudad Rodrigo, la antigua ciudad mitrada donde fue alcalde electo durante dos legislaturas.

El volumen con más de 340 páginas es grato de leer, y cómodo de portar amén de un precio apropiado para todos los bolsillos; siempre pienso si cuando nos gastemos más en libros que en juegos de loterías, envite o azar, promocionados por el propio Estado, habremos alcanzado el nivel suficiente y justo de esos lujos culturales que admiramos en nuestros vecinos europeos.
Además me sonrío cuando veo la editorial del libro, toda vez que conozco esa firma desde hace muchos años en el castizo barrio de Chamberí; por cierto es el mismo distrito donde el letrado Cid Cebrián sigue manteniendo su despacho. Igualmente conozco a todos cuantos le acompañaron en la mesa de presentación, en ese marco tan particular como es el Teatro Nuevo Fernando Arrabal de su ciudad natal.

Con todos estos ingredientes citados, el lector puede suponer que este comentarista lo ha pasado bien, muy bien, durante la lectura de un libro que me parece necesario para quienes quieran conocer los aconteceres políticos y sociales de Ciudad Rodrigo en un período tan determinado como fueron esos años desde 1983 a 1991. Anticipo también que me es difícil ser imparcial cuando de por medio reconozco el aprecio y respeto dedicados, mutuamente, toda vez que nunca entramos el uno en el terreno del otro. Siempre he tenido claro mediando una amistad o familia de por medio, se deja la política a la puerta de casa.

Se nota el docto oficio del antiguo corregidor, aparte de las ayudas que ha podio tener, y que además agradece, por cómo ha desarrollado toda su exposición literaria, histórica a la vez, mediante un prólogo del actual alcalde mirobrigense, su introducción y planteamiento inicial, más quince capítulos bien documentados e ilustrados, para terminar en el correspondiente epílogo, unos documentos anexos y un final de dedicados agradecimientos; detalle éste que viene a redundar en el popular dicho “de bien nacidos es ser agradecidos”.

Esta es mi primera impresión, lejos de coincidir con aquellos cuando piensan que Miguel cuanto hace es ponerse medallas. Yo observo que es mucha gratitud cuanto pone en negro sobre blanco, empezando por su querida esposa, sus hijos, sus padres y hermanos, pues no en balde fueron éstos, los más cercanos, quienes hubieron de soportar el voluntariado político que aceptó llevar adelante nuestro referido autor.

La lista de personajes o de sencillas personas, a todos cuantos cita, es difícil de relacionar por no omitir a alguno sin querer, en esos años tan precisos de cuando se consolidaba la Transición en España; todos aportaron con su labor o con sus críticas unas soluciones para tantas carencias como se  observaban en Ciudad Rodrigo. Pero algo se hizo, y eso es lo importante. Yo suelo pensar, cuando viajo por el oeste español, esa zona de la profunda Castilla y León que media entre el Duero y la Extremadura, que nos sobran ahí muchas críticas y faltan muchos hechos. Digo ésto porque en la comarca de Ciudad Rodrigo había iniciativas particulares o municipales, en esos años citados, que fueron criticadas hasta la saciedad; así no era ni es posible prosperar nunca. Si donde hay harina no hay mohína, eso se traduce porque muchos han arrimado el hombro como corresponde.
Si bien de todos es conocido que la vieja ciudad del Conde Rodrigo tiene su impronta religiosa, dada la cantidad de edificios que conforman parte de su monumentalidad, o militares por ser un baluarte defensivo hasta bien mediados los años del pasado siglo XX, era normal que un alcalde afiliado al Partido Socialista Obrero Español cumpliera con todas las autoridades civiles, sociales, religiosas y militares por tener plaza en la antigua Miróbriga. Eso era progreso de verdad.

En esos años de primera autoridad munícipe Miguel supo estar con todas las capas sociales, pues durante mis veranos en la capital del campo charro tenía ocasión de ver cómo hablaba con todos sus vecinos; desde quienes disponían de titulo nobiliario, solicitando la apertura de los palacios para conocer el arte que guardaban entre sus muros tan olvidados como tan poco visitados; o viajar en el camión de la basura para ver cómo funcionaba el servicio de noche, e incluso en el propio despacho mayor de la alcaldía llamar a una funcionaria con tal de ayudar entre ambos a una vecina para redactar a ésta una reclamación por el aumento de las tasas en el consumo de agua potable.

Esto son meros detalles, porque a la postre, y eso que mis raíces familiares por vía materna o conyugales siempre me han unido a esta tierra salmantina y me han dado cobijo temporal en ella, yo no he llegado a vivir plenamente los logros que obtuvo Miguel Cid con su equipo de concejales… incluida la oposición, pues al final, a pesar de una moción de censura que hubo de superar, distintas opiniones y posiciones, tiranteces y escasas alabanzas, todos llegaron a dilucidar que algo positivo se había obtenido en esos dos períodos electorales.

Dada su condición de parlamentario, pienso yo, ésta le tenía que traer de cabeza  andando de un lado a otro; pero sin embargo sí supo bien aprovechar ese estatus para acercar a Ciudad Rodrigo políticos de primer nivel que por entonces gobernaban los destinos de este país. Si entre esos hilos podía venir alguna mejora para su ciudad natal, se hizo como lo haría cualquier hijo de vecino. Así lo han hecho otros paisanos de este hermoso país, llevando a sus predios todo cuanto acontece para dotar de mejoras a sus lugareños gobernados, aún a pesar de que otros pueblos monumentales quedaran relegados en el rincón del olvido territorial. Cuando ya no era alcalde Miguel Cid, y después de 40 años de retrasadas gestiones, por fin, llegó la autovía que unió Salamanca capital con las orillas del río Águeda.

Si algún aspecto relativo al quehacer de este corregidor –en esos años- advierte el lector que no se ha tocado, Miguel Cid promete aumentar y explicar todo detenidamente para una próxima edición. Es un buen detalle que se agradece. Como ha sabido hacer el autor con sus recuerdos a tantos y tantos como no están ahora con nosotros; leales y opositores no han tenido oportunidad de ver cómo les reconoce sus valores que pusieron sobre la mesa, sobre unos periódicos, o por el medio que estimaran oportuno, con tal de lograr que Ciudad Rodrigo prosperara.

Me he quedado con una cita, de nuestro Monarca Emérito, en su visita de abril de 1984: “Declaro a Ciudad Rodrigo, ciudad abierta al futuro” y le falto añadir “temporal” porque en esa temporalidad veo yo a la ciudad de mis mayores, temporalmente esperando y esperando siempre. Enhorabuena Miguel, porque al menos tú te has justificado y es otro detalle a esperar entre la desesperanza de los políticos de hoy.
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