miércoles, 7 de abril de 2010

23ª entrega - CELCE Magazine Nº 56 Septiembre 2009


Otro curioso detalle, de una de las principales marcas cerveceras a nivel mundial. De ahí, con toda razón, titulen así este nuevo libro que me llega dedicado: EL MUNDO DE LAS CERVEZAS.

Si bien la edición es propiedad de Heineken España, S.A., sus autores son dos reconocidos expertos en el ámbito cervecero español: Carlos Inaraja González, Director de Desarrollo de la Calidad en Heineken, a quien los lectores de una revista técnica como es Alimentación, Equipos y Tecnología, recordarán por títulos tan interesantes como “La Cerveza, su personalidad”… “Granos crudos en cervecería”; Francisco Javier Soriano Perdigón, profesor de la Escuela de Hostelería Gambrinus, en Sevilla, quien suele participar activamente en diversos concursos gastronómicos, impartiendo también conferencias de atractivo titular: “La cerveza en la Mesa”, como así citan quienes asistieron en Gandia, no hace mucho, a uno de estos eventos.

El diseño de este nuevo ejemplar es cómodo, atractivo; despierta la curiosidad nada más verlo en una mesa, en el interior de la cartera; o sobresaliendo del bolsillo de cualquier chaqueta. Son casi sesenta páginas, lo cual viene a confirmar que si lo bueno es breve, la impresión del lector será doblemente buena. Además han sabido darle al papel cierto color de antigüedad, en similitud a cuanto de añejo puede ser el arte de elaborar cervezas; así se indica en sus hojas de guarda, inicio o final, donde un jeroglífico egipcio pone al curioso leyente en aviso de la materia que va a encontrar entre sus páginas.

Este material de estudio, editado en 2008, se ha repartido en siete capítulos tras el prólogo del entonces Presidente. Sr. Jaureguizar Serrano, de dicha compañía: la historia de la cerveza, concisa literatura y buenas ilustraciones; elaboración de las cervezas, donde me encanta cómo se ha planteado mostrar su proceso (recepción materias primas, cocimiento y producción del mosto cervecero, fermentación y maduración/guarda, filtración y envasado) con un atractivo diseño gráfico minimalista.

Los doce tipos de cerveza que, razonablemente son propios de la marca patrocinadora (cuatro Ale, uno Lambic, y siete Lager); sigue en su capítulo cuatro, el verdadero cuerpo y mi principal interés en este libro: su método en el catado de cervezas Heineken; pasos previos hacia una cata profesional, factores a cuidar: temperatura, tipo de vasos, cantidad necesaria de éstos para cada sesión; y lo que cualquier buen discípulo de tan distinguidos maestros puede extrapolar a tan variadas y tan buenas cervezas como tenemos en España: educar la vista, el olfato y el gusto.

Además, dichos tres conceptos están tratados con ese cierto toque profesional donde se distingue al auténtico experto: los atributos en cuanto a la espuma, el color, la tonalidad de su color y la vivacidad de la cerveza que tenemos en el vaso de cata. Igual en cuanto a distinguir aromas: malta, lúpulo, esteres (frutales con predominio de manzana y plátano) el alcohol, o las especias. Y en cuanto a saborear, el gusto a malta, especias o frutas, alcohol, ácido, el cuerpo y el recuerdo último de una buena cerveza.

Antes de finalizar, cuando se llega al capítulo cinco, los autores han clasificado nada menos que diecinueve fichas de catado; distinguen cinco de ellas al tratar de cervezas elaboradas y distribuidas en España por Heineken, más catorce fichas de otras tantas cervezas distribuidas en nuestro país por su filial Cervezas Universales. En cada una de estas fichas, relacionan los respectivos ingredientes, catados, maridajes y otras utilidades (cócteles, cocina, repostería…)

Y para concluir, diez buenas razones -a diferencia de otras bebidas alcohólicas- para tomar una cerveza, pues con moderación es sinónimo de salud tanto en hombres como en mujeres; seres adultos y sanos, donde el punto típico que nos trae el lúpulo, desde la umbría de sus campos de cultivo, viene a producirnos esa grata sonrisa tan necesaria y agradecida en cualquier reunión familiar o entre amigos. Evidentemente, un buen libro, y muy buenas razones para confirmar –una vez más- cómo nuestras cervezas nos une y reúne en torno a su apasionante técnica e historia. Salud a todos, y enhorabuena a la marca patrocinadora por esta edición.***

jueves, 4 de marzo de 2010

22ª entrega - CELCE Magazine Nº 55 Junio 2009

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El recuerdo de nuestra corta estancia, pero intensa a la vez, en Las Palmas de Gran Canaria no puede ser más entrañable y atractivo. Septiembre de 2008; y sentí nos faltaran horas de vuelo con tal de llegar antes. Al poco tiempo de alcanzar tierra firme, partía hacia Tenerife nuestro estimado Luis Durango Pérez, responsable de Comunicación Corporativa en la COMPAÑÍA CERVECERA DE CANARIAS, S.A. Al menos, desde estas líneas, dejo constancia del recíproco interés por contactar, y mi gratitud. Además de sumar esta enhorabuena, como otras anteriores felicitaciones que han llegado a su despacho, a su empresa, por la publicación de un interesante trabajo de investigación titulado: La industria cervecera en Canarias. Desarrollo y evolución de la marca Tropical, 1924-1993. Sus autores: Santiago de Luxán Meléndez (catedrático de Historia de la Economía, en la U.L.P.G.C.) y José Luis Quesada González (profesor colaborador también en dicha Universidad)

Digo bien investigación, porque con este tipo de publicaciones, fomentadas desde la propia cervecera, es como mejor se puede dejar constancia histórica de esta singular industria en Canarias; referencias por lo general muy escasas en España. No en balde, la publicación que les cito, con Depósito Legal en 2005, ha recibido merecidamente varias citas destacadas –entre otras- por la Asociación Española de Historia Económica, o la Biblioteca de la Universidad de Cantabria.

No es de extrañar que su prologuista, Francisco Comín Comín, doctor en Ciencias Económicas (Universidad de Alcalá de Henares), aceptara con sumo placer ese encargo, toda vez que -salvando diferencias- este comentarista ha disfrutado igualmente al comprobar la calidad investigadora de un equipo de profesores realizando su trabajo al amparo del Programa Innova Canarias (1998-1999), y su previa publicación en la prestigiosa revista VEGUETA que edita la Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Congratulaciones también para dicha institución, toda vez que desde Internet se puede “descargar” del

citado boletín, en su núm. 5, el documento (págs. 217 a 235) que es la base inicial del libro aquí comentado merced la monografía titulada: Cerveza Tropical: de Pequeño Negocio Familiar a Empresa Multinacional, 1924-1993, publicada en el año 2000, siendo igualmente sus autores los anteriores citados.

Partiendo de esa clara literatura en economía -nada más que diecinueve páginas iniciales- hasta conseguir editar un ejemplar de 240 páginas, tan bien diseñado, y pleno de una historia empresarial muy determinada, a este comentarista le surgen pocas o ninguna consideración crítica posible. No es un libro propiamente comercial; no es una publicación de marketing activo; y tal vez parezcan escasas sus ilustraciones ante esa premisa de que una imagen vale más que mil palabras.

Pero no es este el momento, y sí la hora de reconocer que estamos nuevamente ante un modelo de evolución histórica, donde los citados profesores relatan -con tratamiento historiográfico- el desarrollo de una empresa cervecera que ha pasado por diferentes etapas industriales hacia la modernización: primero un pequeño negocio familiar, después fue sociedad de responsabilidad limitada, luego sociedad anónima, y finalmente multinacional.

El estudio publicado bajo el copyright de la actual compañía canaria, se abre al lector con el saludo y presentación de su consejero delegado, don Alfonso J. Bosch Collantes de Terán. A partir de ese instante, nada menos que cinco capítulos y más de sesenta apartados, desmenuzan concienzudamente toda una historia construida partiendo de diferentes archivos y registros: Libros de Actas, de Juntas Generales, de Consejos de Administración, Inventarios y Balances, Escrituras, Memorias, Informes Técnicos... Fondos del Museo Canario, Instituto Nacional de Estadística, Dirección General de Aduanas, Cerveceros de España, o conversaciones con personajes decanos.

Como bien dice el titular, se trata de “La industria cervecera en Canarias”, con lo cual el estudio se inicia antes de la primera Guerra Mundial, con la fundación de La Salud, en 1910, siendo en 1924 cuando SICAL inaugura La Tropical, y ambas precisamente en la ciudad de Las Palmas. Después, van pasando los años hasta que en 1939 se constituye la sociedad Compañía Cervecera de Canarias, y ésta empieza en 1948 su producción de cervezas en Tenerife. Con lo cual, el detalle entre competencias de una y otra marca, hace posible conocer su capacidad de producción, tipos de envases o mercados que llegaban incluso hasta Gibraltar, Ceuta, Melilla, Sahara, Guinea Ecuatorial y Sierra Leona, bajo un sencillo eslogan: “Tropical, la cerveza sin rival”.

Cabe comprender, por tanto, al tratarse de un estudio extraordinario de desarrollo económico local, muy en particular de la industria cervecera, y de otras empresas emergentes relacionadas con la alimentación, se incluyan atractivos gráficos comparativos: producción y venta de hectolitros (Tropical y La Salud), relación entre Canarias y su producción a nivel nacional, maquinaria, enseres… que a la postre viene a ser un valioso documento recopilatorio para futuros estudios respecto a la pujante industria cervecera en Canarias.

Y dados los tiempos globalizadores que empezamos a vivir mediados los años ochenta -merced la apertura de nuestra economía- Tropical fue participada primeramente por Guinness en 1991, mediante su cervecera filial en España como fue el Grupo Cruzcampo, S.A. Un par de años más tarde (1993) sería absorbida por su principal competidora en Tenerife (CCC) uniéndose así las marcas Dorada y Tropical. Hoy la propietaria de ambos mostos es subsidiaria de la internacional SABMiller, una de las cerveceras más grandes del mundo; grupo nacido de la fusión en 2002 entre South African Breweries (SAB) y la estadounidense Miller, con intereses y acuerdos de distribución en más de 60 países en los 6 continentes.

Prácticamente, estimados lectores, les he relatado a grandes rasgos casi un siglo de trayectoria empresarial, desde ese rincón en Canarias que más de uno llevamos junto al corazón. Propongo pues, a sorbos cortos, degustar todos una rica copa de rubio caldo y fresca espuma blanca, celebrando la publicación de este interesante testimonio de nuestra industria cervecera. Salud.

domingo, 31 de enero de 2010

21ª entrega - CELCE Magazine Nº 54 Marzo 2009

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No pude asistir en otoño pasado a la cita de CELCE, en San Sebastián de los Reyes, porque un entrañable motivo familiar me llevó al otro lado del Atlántico. Mis reparos a superar doce horas de vuelo, se vieron culminados al resultar muy grata nuestra estancia en México. Quince días dan para escribir mucho, pues no paramos un instante merced al plan previsto que nos llevó desde la Plaza del Zócalo –en el D.F.- hacia Oaxaca, pasando cerca de la cumbre del volcán Popocatapetl, y bañarnos en la playa de Tecolutla, camino de Xalapa, en el estado de Veracruz.


Como es de suponer, entre los conocimientos que hicimos, incluimos sus diferentes cervezas. Llegamos a finales de octubre, y ya tenían distribuida en el mercado “Nochebuena” fabricada por la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, “una cerveza lager tipo bock, obscura con un sabor y aroma a malta bien definidos derivados de una composición bien balanceada de malta, chocolate, caramelo y lúpulos especiales; de cuerpo robusto y resabio prolongado”. Hasta celebramos una cata de diferentes marcas, en reunión celebrada con amigos y familiares que merecería un comentario aparte; por mayoría ganaron las cervezas de más grado, degustadas entre exquisita cena para conocer la típica cocina mexicana con diferentes platos; de éstos, primaron los tamales.Como puede imaginar el amable lector, donde hiciéramos un alto… este comentarista buscaba librerías con tal de encontrar alguna novedad para la sección que iniciara en septiembre 2001. Mis pesquisas dieron fruto, aunque no con el resultado previsto. Sí fue grato conocer de primera mano que, en México, los libros no están cargados con el sempiterno IVA (también los impuestos se globalizan) y mantienen un precio muy atractivo para el visitante europeo. En esta ocasión les confirmo su bajo costo, pues un libro me costó tres euros; y los otros dos ejemplares, al cambio euro/nuevo peso mexicano, resultaron a cuatro euros. Pero lo que no me esperaba allí era esa mano tan larga que es Internet, haciendo posible imprimir dos de mis libros adquiridos en tan lejanos países como son las repúblicas de China e Italia.

El Mundo de la Cerveza es el único libro, de los que encontré, editado en México. Su tamaño de bolsillo, es cómodo para leer en cualquier instante; así como la generosa tipografía de sus letras repartidas en más de 160 páginas. Editado por Selector, S.A. de entre un total de treinta colecciones que destaca dicha editorial, como viene siendo habitual en esta clase de publicaciones, encuadran dicho volumen en la sección Cocina. Dentro de ella, nada menos que veinte títulos diferentes publicados: desde los “Antojitos mexicanos” a las “Sopitas que curan, palabras que alientan”. Con estos detalles advertirán ustedes que la publicación relativa a nuestra querida cerveza, no anda escasa de humor y gracejo. Su autor, licenciado Sebastián Veri, es aquí presidente de la Asociación Pro-Fortalecimiento de las Tradiciones Mexicanas, e incluye sus recetas exclusivas. Añádase también alguna Cofradía Gastronómica con sus fórmulas, o la tan popular “Michelada” que he visto degustar a uno de mis acompañantes: cerveza con limón, hielo y sal; se escarcha la boquilla del vaso con limón y sal, ponga hielo en el vaso, vierta jugo de limón al gusto y finalmente agregue la cerveza. Termina el libro con una breve literatura dedicada a “La cerveza en la belleza”, referencia que no había visto yo publicada en ningún volumen tan sencillo: mascarilla de cerveza y mascarilla de levadura de cerveza. De tales aplicaciones naturales sobre la piel, podían confirmar el beneficio obtenido mi esposa o mis hijas; en cuarenta y cinco años de trabajo en la industria cervecera, no he dejado de aprender nunca en relación a estos sanos resultados.

Sigo con otro volumen, cuyo troquelado representa una atractiva lata de refrescante caldo rubio y espuma blanca: Cocinando con Cerveza. Son casi cincuenta páginas, pero de un grosor en cartulina dura y atractivo color crema interior, que lo hace útil para andar por encima de la mesa o cerca de fogones. No viene el autor, aunque su diseño se ha realizado en Lincolnwood, Illinois (U.S.A.). En perfecto español explica: “Hecho en China”, con lo cual ya nos podemos adentrar en las recetas para nachos con queso y cerveza; bocadillos de frijol y cerveza; carne de Guadalajara; sándwich o brochetas de res; pasando por el pollo de Veracruz; o el chili bueno como el oro; frijoles horneados tipo Boston. Creo que su contenido es ameno y esmerado para abrir boca: unos entremeses, algo de res, luego cordero, un poco de cerdo, las aves que también son del Señor, sus buenos mariscos, algo de guarnición y unas apetecibles sopas para quienes se estimen amigos del cuchareo. Luego ha de ser cierto… este tipo de labor impresora es propia de chinos: se diseña en América del Norte, se imprime en Asia, y su distribución puede discurrir entre Miami y la América del Sur que termina en playas de Argentina. Curioso.

Y aunque me cueste aceptar esta globalización, porque si bien el anterior libro es oriundo de China, mi último volumen de tapa dura encontrado se ha diseñado en Alemania; pero está impreso en Italia: Cervezas, cómodo ejemplar editado en 2003 de casi cien páginas y atractivas referencias: “El color de la cerveza”, “La espuma, nunca sin corona blanca”, “Una lástima desperdiciarla”… Su autor, Udo Pini, vive y trabaja en Hamburgo; periodista gastronómico ha tomado numerosas cervezas en sus viajes desde Europa a Ladakh, en el Himalaya; y ha elaborado una cerveza propia a modo de prueba, experimentando con una cerveza de whisky. En 2001 recibió la medalla de oro de la Academia Gastronómica Alemana por su libro Gourmet-Handbuch (una guía del gourmet, con 1056 páginas y 2000 ilustraciones.) Como bien dice su introducción, este librito nos sumerge de forma refrescante y divertida en el variado y colorido mundo cervecero. Nos enseña el país de procedencia, el vaso apropiado para cada tipo de cerveza; ideas para mezclarla en el bar y la cocina. Por último, transmite la filosofía de la cerveza, imprescindible para cualquier bebedor iniciado.

Con estas curiosidades que subo a los anaqueles de mi biblioteca, dejo oportuno apunte de mis buenas impresiones al visitar la Librería Ganco de Xalapa, en la calle Xalapeños Ilustres, número 44; en un estado como el de Veracruz, que nos sorprendió por su verdor y abundantes aguas. O la Librería Gandhi, frente al Palacio de Bellas Artes, avenida de Juárez, 4 Colonia Centro, delegación Cuauhtemoc, en México Distrito Federal; una gran capital, un gran país, donde llegas tras recorrer nueve mil kilómetros, y no se siente uno extranjero. Brindemos por este beneficio de identidad en una misma lengua; con sus giros, modismos locales o regionales, allí o aquí, menos mal… al pan le seguimos llamando pan, y a la cerveza… cerveza. ¡Salud!.

martes, 3 de noviembre de 2009

20ª entrega - CELCE Magazine Nº 52 Septiembre 2008

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Llego a la entrega número veinte de esta sección, en el mismo mes cuando empecé, septiembre, pero del año 2001. No se precisa mucho cálculo para ver cómo se han pasado esos años. Ahora bien, he de valorar la buena acogida de mis comentarios –que agradezco desde estas líneas- y advertir en positivo la evolución de CELCE, un club social sin ánimo de lucro en alza; lo mismo para quienes apoyan nuestra afición coleccionista: la industria cervecera española. E igualmente los editores de libros, pues no en balde han sabido ver el crecimiento de cierta curiosidad general por la literatura cervecera; y merece se publique para atender una mayor demanda de sus lectores en particular.

De esta forma, si me permiten, estimo oportuno “subir” mis colaboraciones a la Red de redes. Poco a poco lo voy consiguiendo con el correspondiente retraso a nuestra publicación impresa, y en cierto modo sirva de sencilla hemeroteca virtual. A su disposición en un Blog que estoy probando:

http://librosconcerveza.blogspot.com/; y el buzón electrónico:

librosconcerveza@gmail.com para estar en contacto con nuestros lectores. Espero resulte de utilidad, porque será otro motivo a celebrar.

Igual que celebro el préstamo de lectura, que me llega por una buena amistad: Juan Antonio Llorente de Diego, y señora, quienes en la Convención de Murcia me mostraron una “joyita” de hace 25 años editada por San Miguel. Llevaba tiempo tras este ejemplar; ha merecido la espera. COCINAR CON CERVEZA SAN MIGUEL es un recetario de poco más de cien páginas, editado en 1983, con la firma de Lorenzo Díaz, crítico entonces del diario económico “Cinco Días” y Radio Nacional de España; hoy reconocido autor de numerosos libros, sociólogo y experto en comunicación, e igualmente escritor de otros interesantes títulos publicados con referencia al arte culinario.

Además de la breve introducción que hace la marca patrocinadora, el autor nos ilustra con un justificado homenaje a la cerveza; sus virtudes, alguna relación con los españoles y su entrada en la gastronomía; no en balde es cierto que la cerveza en el plato puede acompañar admirablemente a la cerveza en el vaso.

Seguidamente, como es normal en este tipo de curiosos libros, se relacionan recetas para: sopas y purés, ensaladas, arroces, legumbres, budines, pescados, aves, carnes, salsas, hamburguesas, fondues, espaguetis, postres, ponches, cocktails y quesos. Las composiciones más numerosas: todas relacionadas con la carne. Como mi debilidad son los postres, me quedo con la receta de sabayón SAN MIGUEL y sorbete de arándanos en cestillos de avellanas. Claro, si les confieso soy un desastre en la cocina, prefiero quedarme a la espera de una posible invitación; porque, como siempre les digo, cualquier alimento en compañía una, dos, o varias de nuestras cervezas –porque son lo mejor de lo mejor- es un placer degustar y compartir con mis semejantes. ¡Salud!.

CERVEZAS del mundo, de Rob Alcraft. Otra curiosidad que nos llega, previamente publicado por Top That! Publishing plc., de Woodbrigde, en Suffolk, al este de Inglaterra. Allí se han editado, bajo la singular denominación “Kits de Estilo de Vida”, nada menos que treinta y cuatro ejemplares distintos; cabe comprender los más variados y atractivos temas tratados. En España aparece este volumen de tan simpática colección gracias a Tikal Ediciones, y el buen oficio del impresor Susaeta Ediciones, S.A. Ojo al detalle, porque este libro se vende como parte inseparable del pack o kit “Cervezas del Mundo”. Me dicen suele verse por Navidad o Reyes en las librerías, pues en su original estuche pasa desapercibida esta publicación de 16x16 cm., y sin embargo sobresale su acompañamiento: dos vasos para degustar cerveza, más un atractivo abridor de tapones corona. En el reverso del estuche, una breve nota dice: Impreso y encuadernado en China. Componentes procedentes de Hong Kong. Es la globalización, imparable.

Evidentemente en sus 128 páginas no se pueden recoger o citar todas las cervezas del mundo. Falta anotar un continente: Oceanía. Pero, de todas formas, relacionar cuarenta marcas distintas es una excelente labor. Con cada una de ellas, el autor tiene la virtud de citar características, grados, sabor, olor; más algunos detalles relativos a sus orígenes: fábricas, ciudades, países. También se disfruta con otros apuntes históricos, pues no en balde la cerveza ha superado a sumerios, y los antiguos imperios de Egipto o Roma.

En mi lectura he apuntado que veinte cervezas son de Europa, diez del continente americano, siete de Asia, y tres marcas de África. Las más citadas son de distintos tipos Lager, con una graduación del 4 al 5,7%. Destacan las belgas, entre 8,5% y 9%, tipo Abadía y Ale respectivamente. Y la graduación más baja, 4%, es de una cerveza original de Namibia. No carece de razón el autor cuando dice, en su conclusión: “Podría hacer falta una vida entera para descubrir las miles de variedades y estilos diferentes. Y precisamente en parte por eso, la cerveza puede resultar una afición tan gratificante”. Lo mismo digo.

jueves, 1 de octubre de 2009

19ª entrega - CELCE Magazine Nº 51 Junio 2008

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Curiosamente coinciden para este comentario, algunos detalles con mi vida profesional en la industria cervecera. De una parte encuentro un pequeño libro, perfecto para el bolsillo, publicado por una empresa editora en el mismo polígono industrial de Madrid donde llevo acudiendo más de cuarenta años. De otra, agradecer el regalo que me hace un responsable del Grupo Damm, ambos trabajamos en la misma compañía, cuando recibo un libro editado en Murcia por el mecenazgo de otra cervecera de dicho Grupo en El Espinardo.

Cómo hacer CERVEZA es el libro que deseo comentar, editado por Susaeta Ediciones, S.A., dentro de su colección “Cómo hacer”. El atractivo diseño de sus ochenta páginas, por su reducido tamaño, ilustraciones, maquetación a dos columnas, le hace cómodo para su lectura. Aunque no nos cita el autor, ni las fuentes de información, intuyo que alguna factoría madrileña –por sus imágenes- ha puesto su grano de “cebada” para culminar esta breve obra de divulgación con tan buen gusto.

El sumario aparece dividido en diez apartados. Desde los orígenes para considerar la cerveza, nuestro caldo espumoso preferido, como una bebida universal, hasta “La cocina de la cerveza”. Son muy buenos detalles estos que nos hace llegar el editor, respecto a incidir mucho en la información técnica a escala industrial, recomendando se tengan en cuenta a la hora de preparar nuestra propia cerveza en casa. Digo esto porque nada más son cinco páginas las que dedica al apartado “Elaboración casera de la cerveza”. A mi entender suficientes para principiantes, y una insistencia muy buena que hace: la limpieza e higiene de todos los utensilios a utilizar. Enhorabuena.

Si pudiera sugerir una ausencia en el apartado de “Marcas históricas”, aunque lo comprendo por ser tan breve este cómodo libro, es la omisión de alguna otra de nuestras marcas históricas en España; cita nada más El Águila (Madrid) y cervezas Damm (Barcelona), siendo dedicado el resto de su relación a varias marcas más de Europa, alguna americana, y dos asiáticas: China y Japón.

BANDOS DE AYER Y DE HOY es una publicación íntimamente ligada a la provincia de Murcia. Son más de trescientas veinte páginas dedicadas a recopilar, merecidamente, la tradición de sus “Bandos Panochos” con motivo de las fiestas de primavera. La edición que me llega, corresponde a 2007, se ha editado -merced el apoyo de la cervecera Estrella de Levante- por la Federación de Peñas Huertanas de la Región de Murcia.

Este comentarista sí había oído alabar el festejo regional, más conocido por el Bando de laHuerta. Y viene bien que organizaciones así, como es la Federación de Peñas, o tantas otras similares que existen por nuestro país, se esmeren en mantener y recordar algo tan típico, castizo, o propio de cada una de nuestras regiones o autonomías. Añado más, si es nuestra industria quien apoya dichas iniciativas, vale mi sincera enhorabuena; el libro lo merece, pues no en balde hace recopilación de bandos desde finales del s. XIX hasta primeros del s. XXI. Se añaden también otros atractivos: la correspondiente colección de carteles anunciadores de sus festejos primaverales, con el escudo del Ayuntamiento de Murcia, y numerosas fotos antiguas de la capital que pueden satisfacer al más curioso investigador. Este detalle me ha encantado, pues a la vista de tantas postales antiguas se aprecia que Murcia ha progresado en todos los sentidos.

Y progreso no significa descuido en difundir y conservar el léxico de su lengua, que un día fue cotidiana de sus mayores y hoy se sigue hablando; precisamente porque los lexicógrafos historiadores han encontrado escritos, donde sus textos analizados en su tiempo y en la actualidad nos cuentan cómo vivieron. Los autores defienden con este libro, que si el habla o lenguaje huertano, la lengua murciana, no es tal, ¿por qué el diccionario de la Real Academia Española contiene cientos de vocablos murcianos? Desde estas sencillas líneas, mi apoyo incondicional.

Para cuando aparezca este nuevo número de CELCE Magazine, ya será verano. Y otra coincidencia: habremos celebrado la Asamblea General de socios en Murcia. Si para entonces la pertinaz sequía se ha superado, nada mejor que brindar con cualquiera de nuestras cervezas; caso de persistir, pues otro brindis para que no decaiga la ilusión de vernos pronto en una nueva cita.

viernes, 4 de septiembre de 2009

18ª entrega - CELCE Magazine Nº 50 Marzo 2008

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Desde mi último artículo en esta sección, al día en que empiezo mi entrega decimoctava, he de agradecer diversas llamadas recibidas por teléfono. Se interesaban por hacerme llegar el ejemplar cuarto de la serie LOS MAESTROS CERVECEROS, que ahora les comento. A todos mi gratitud, y especialmente a mi amigo Joan quien desde Barcelona me hizo anticipadamente el encargo de completar esta colección de cómic.

Y siento que tanta molestia tenga al final un poso poco grato, pues sabiendo que la colección en el Benelux consta de más ejemplares, tengo la impresión de haberse reducido la historia relatada aquí por una cuestión meramente comercial. Me quedo con el buen gusto del autor Jean Van Hamme, y los dibujos de Francis Vallès. Mis felicitaciones para el equipo español, encargados de la dirección editorial, artística; edición, traducción, rotulación y adaptación de cubierta y realización técnica. La historia que nos plantean, desde 1997 a hoy, pues similar a cuanto ya suponemos en nuestros días respecto a compras, ventas, globalización, amores y desamores de una saga de cerveceros que llega a la página 48. El resto, hasta finalizar este ejemplar con más de cien páginas, repaso de lo publicado en los anteriores títulos comentados.


Siguiendo en tierras de habla francófona traigo a colación una guía, editada por El País Aguilar, de la colección Guías Fodor’s. Nada menos que cinco estrellas, símil cervecero de calidad, convierten a este libro de más de 450 páginas en parte de las guías más prácticas en su día. Editada por primera vez en 1995 y reimpresa en 1998, la multinacional Heineken ha tenido el buen gusto de forrar las pastas con marcas de tan internacional cervecera. De esta forma tuvieron a bien obsequiar a sus clientes y amigos, con una información necesaria para explorar el floreciente delta de Europa; la radiografía histórica y viajera del Benelux. Teniendo en cuenta que han pasado diez años, pueden venir bien los consejos que hacen al lector respecto a cuándo ir a Holanda, Bélgica y Luxemburgo.

No conoce este comentarista esa rica zona europea, de excelentes cervezas, pero desde luego sí me parece práctico conocer su historia, costumbres, lugares de interés, etc. Igual de interesante me resultan los planos que insertan entre sus páginas, donde el viajero, una vez regresado al lugar de origen, puede volver a recorrer esos itinerarios turísticos; es decir, prolongar desde el recuerdo esas buenas impresiones que podemos traer del más breve viaje. Como por ejemplo resultan dos vocabularios que nos propone la guía: neerlandés y francés. Mínimo, pero perfectamente práctico. En resumen existirán guías más actualizadas, aunque sin embargo me reservo ésta para un posible viaje.

El último libro que deseo comentar al amable lector Noche de escupir cerveza y maldiciones, entra dentro de una serie titulada Correspondencias. Detalle que me llega por una amistad en Sevilla, y editado en 2007 por “La Poesía, señor hidalgo”; empresa dirigida por Ramón Ortega Ugena, en Barcelona, y considerada como una editorial de poesía de nuestro siglo y del siglo XX. Su autor, Henry Charles Bukowski (1920-1994), escribió –durante siete años- las cartas aquí publicadas y dirigidas a Sheri Martinelli, a la que nunca conoció; una relación epistolar con la amante de Ezra Pound, y musa de la generación beat, que comenzó en 1960 y aquí termina su publicación en 1967. Esta correspondencia encierra obsesiones, filias, manías e imposturas de un indomable escritor que hoy día las secciones culturales de diversos medios impresos consideran un autor “salvaje” a contraluz.

Son más de 550 páginas, donde nada más me he atrevido a escoger varios capítulos; y muy especialmente la nota del traductor, Eduardo Iriarte Goñi. Lectura difícil, donde las haya, para este comentarista. Y tal vez, por su complejidad, no dudo pueda interesar a mis lectores. Desde luego, eso sí, como siempre, el libro es la mejor compañía que les puedo recomendar. Yo utilizo mis desplazamientos en el Metro de Madrid para leer; pero nada comparable a saberse preparar un grato ambiente, relajado, con luz adecuada, donde además de la compañía elegida brille también esa cremosa nata que se suele producir al borde de una gustosa copa de cerveza. Salud, mi brindis para todos, y que ustedes disfruten de la mejor lectura posible.

sábado, 8 de agosto de 2009

17ª entrega - CELCE Magazine Nº 48 Septiembre 2007

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Lamento no haber obtenido respuesta de una editorial como es Planeta DeAgostini, cuando he requerido por diversos medios cierta información complementaria a este hallazgo que deseo comentar con mis socios. Y la novedad no es para menos, pues he de felicitar a dicha editorial en su iniciativa de poner a nuestro alcance –con un trabajo bien realizado en cuanto a traducción e impresión- publicaciones propias de un país cervecero como es Bélgica.

El cómic es un tipo de lectura que, desde hace años, está experimentando su merecido crecimiento no sólo entre lectores infantiles sino asociado a un segmento definido de lectores adultos. Me apunto en este último grupo, pues no hay nada como acercarse por las grandes librerías y advertir, curiosamente, que ya una buena parte de sus anaqueles se dedican a esta modalidad de literatura ilustrada.

LOS MAESTROS CERVECEROS es una serie de cuatro publicaciones, de las cuales yo me he podido hacer con los tres primeros números en español. Me queda por conseguir el cuarto volumen, y si alguno de nuestros amigos tiene oportunidad de visitar el Benelux sepa que allí ya van por el número ocho; más un ejemplar integral de toda la colección publicado en junio de 2003. Esta historia novelada, dado su interés en los países de habla francófona, se ha llevado incluso al cine; concretamente dos telefilmes: “Los Steenfort” Maestros Cerveceros, en abril de 2001, y “El destino de los Steenfort” se proyectó en cuatro capítulos para televisión a finales de diciembre de 2001.

El primer ejemplar desarrolla su trama entre los años 1854 y 1886, situando la escena inicial en una abadía de Las Ardenas; aquí conviene destacar, para quienes venimos laborando en el sector cervecero, lo bien que han desarrollado su guión original un autor como es Jean Van Hamme nacido en Bruselas, año 1939, y un dibujante tan realista como es Francis Vallès (Saint-Chély d'Apcher. Francia. 1959) por cuanto me refiero a instalaciones industriales, tanto desde los inicios en una abadía como hasta nuestros días.

El segundo ejemplar comprende desde 1917 a 1932 siendo éstos como los demás autoconcluyentes en sus relatos, pero al mismo tiempo relacionados unos con otros. De esta forma el hilo conductor del cómic guía al lector por un apasionado relato donde, como la vida misma, intervienen las glorias y miserias de toda condición humana que se precie; incluyendo guerras que asolaron Europa, y todas sus consecuencias para el mantenimiento de una industria tan curiosa e interesante como es el fabricar cerveza.

Mi último ejemplar, el tercero, relata la historia de sus protagonistas entre los años 1950 y 1973. Aquí, además de resurgimiento de la industria en Europa tras la II Guerra Mundial, se llega a los tiempos donde la globalización -tan de moda en nuestros días- ya era norma habitual para comprar diferentes fábricas; familiares, de pequeña producción y escaso rendimiento, con tal de formar grupos empresariales de proyección internacional.

De verdad que he disfrutado con esta lectura, de venturas y desventuras. En especial porque rompe la sempiterna clasificación que se hace al colocar los temas cerveceros entre libros de cocina y recetas gastronómicas. El cómic pisa con fuerza en nuestros días, y si me lo permiten nos vuelve al origen de nuestras primeras lecturas; aquellas de niños de posguerra que se deleitaban con el TBO, Tiovivo, Pulgarcito, y otras que no tienen ninguna relación con estos ejemplares comentados. Pero, porque siempre hay un pero, fue el germen de iniciación para la lectura en una infancia muy determinada.

Una vez más, tal como sucedió con la llegada de los cerveceros a España merced Carlos V de Alemania y I de España, nos viene este tipo de publicaciones originales de la mano de Jacques Glénat, Grupo Editor Glénat, con sedes en el Benelux, Suiza y España. Mi enhorabuena para ambas editoriales, pues gracias a su equipo de profesionales –artistas técnicos, traductores, rotuladores- nos permiten disfrutar de estas historias de ficción, cuyos personajes, gracias al cómic, podemos ver en forma de seres humanos y leer sus pensamientos o comentarios en un determinado paisaje.
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miércoles, 1 de julio de 2009

16ª entrega - CELCE Magazine Nº 47 Junio 2007

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Mi librero habitual, Salvador, echa de menos estos encargos. En su modesta librería de Vallecas nos reunimos, y le explico que –afortunadamente- son mis lectores quienes ahora me hacen llegar temas, volúmenes recién publicados, para tenerlos en cuenta a la hora de hacer mi habitual comentario en CELCE Magazine. Por cierto, le digo, ya llevo cuarenta y cinco títulos comentados; desde septiembre de 2001 al pasado mes de marzo. Felizmente, mi sección continúa.

Y según suelo comentar en estas páginas, un servidor sigue de sorpresa en sorpresa. LA CERVEZA... poesía líquida, me ha llegado desde Sevilla, con un curioso subtítulo: Un manual para cervesiáfilos, con lo cual, es cierto, tengo ante mí un auténtico manual publicado por Ediciones Trea, S.L. en 2006. Es un compendio para buenos aficionados a la cerveza, con más de cuatrocientas páginas. Su autor Steve Huxley (Liverpool 1950) llegó a Barcelona en 1977 y en 1992 abre su primer pub-fábrica; imparte cursos, hace cerveza artesanal, participando en catas y festivales. Con decirles que se lleva cuarenta páginas el detallar los diferentes estilos de cerveza, vemos como el autor nos presenta un trabajo exhaustivo e interesante para quienes tengan deseos de fabricar su propia cerveza. La abundante literatura, técnica, histórica, profesional, lleva ilustraciones en tinta china, nada de fotos. De esta sencilla manera, nos explica con generosidad qué es el proceso general de fabricar cerveza, limpieza y desinfección, elaboración básica, la materia prima, equipos e instrumentos, y el proceso de elaboración. Una particularidad que admiro: las gráficas de maceración por infusión, para disolver almidones, degradar proteínas, utilizar la beta-amilasa al máximo, y desnaturalizar las enzimas para que la separación sea más sencilla. Bienvenida pues esta nueva publicación, porque será valiosa ayuda para nuestros cerveceros caseros.

La cerveza y los tesoros gastronómicos españoles, ya se adelantó noticia en anterior número de esta revista. Son sesenta páginas deliciosas, que me llegan por gentileza de Cerveceros de España, en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Mis felicitaciones, porque además de ser la primera obra en este orden, han tenido la virtud de resaltar nuestros diferentes estilos de cerveza española –hasta siete tipos distintos- con las maravillas gastronómicas que podemos disfrutar por los cuatro puntos cardinales de nuestro territorio nacional. Su autor, José Carlos Capel, es crítico gastronómico; y las ilustraciones –excelentes- del cocinero y fotógrafo especializado Sacha Hormaechea; cuenta además con la colaboración de prestigiosos cocineros españoles. Once páginas vienen a resaltar este producto que nos une y reúne, tantas veces, alrededor de unas jarras o cañas de cerveza bien tiradas. Luego, cada dos páginas, se abren los diecinueve tesoros, con el feliz detalle de distinguir cada uno en tres apartados; ejemplo: el mojo picón, acompañado de una de nuestras cervezas extras, y la correspondiente receta para elaborar “Congrio en mojo hervido”. Enhorabuena.













Cerveza a la Carta. Cerveza, recetas y cócteles. Un libro cocinado por la Escuela de Hostelería Gambrinus. Otra excelente publicación, divulgada por la citada Escuela y la Editorial Almuzara, en diciembre de 2006. Doscientas cuarenta páginas, de las cuales ochenta nos introducen en un proceso natural, con sus diferentes estilos y tipos de cerveza, incluso catalogando veinte botellas de las diferentes marcas comercializadas por Heineken España, S.A. Y las dos terceras partes que restan, preciosamente ilustradas, se componen de un recetario tal como detallo: once entrantes, dieciocho para pescados, quince de carnes, siete postres y diecinueve cócteles. En todas estas recetas las cervezas que nos propone Heineken tienen su protagonismo principal, o son las más indicadas bebidas de acompañamiento, tal como se ha conseguido enlazar nuestras cervezas –no refresco, no para empujar alimentos- sino como el auténtico complemento para una alimentación sana. Y con el gusto del toque final que suele dar el buen gourmet, han tenido la original idea de convocar el “I Concurso Heineken España de recetas con cerveza”; fecha final el 31 de julio de 2007. Los interesados pueden recabar más información en la propia Escuela, sita en la Avenida de Andalucía, 1 – 41007 Sevilla. Felicidades pues por tan atractiva iniciativa; felicitaciones para los amantes de la buena cocina.

Y mi gratitud, de nuevo, para los seguidores de esta sección. Gracias a todos por los envíos recibidos. Espero estar a su altura, y saber corresponder. Salud.

martes, 2 de junio de 2009

15ª entrega - CELCE Magazine Nº 46 Marzo 2007

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En la presente ocasión, si me permite el amable lector, este comentario es para exponer mis buenas impresiones respecto a un único volumen. Yo creo que el tema lo merece, pues me voy a remontar a mediados el pasado siglo XX, cuando la clase trabajadora en fábricas de cervezas, o en cualquier otra industria, tenían un espíritu más asociativo –pues al fin y al cabo somos seres sociables-. Sobre estos motivos de unión y participación, en una época donde precisamente el asociacionismo no era bien visto, las empresas más fuertes participaban en los Grupos de Empresa con su economía y publicidad; apoyando así equipos deportivos compuestos por sus propios trabajadores.













LA DAMM HACE HISTORIA. Cincuenta años del C.F. Damm, es el título de este libro que les comento ahora. Casi trescientas páginas muy bien ilustradas, que firman Carles Doménech y Silvia Sánchez; ambos autores exponen en su nota el reto por asumir, cuando una comisión de jugadores y exjugadores les propusieron este difícil trabajo recopilatorio. El libro se publica pues en el año 2004, y además en dos ediciones: una para la lengua catalana y otra en castellano, con la participación también de la Fundación DAMM.

El mundo literario es inmenso, como lo es nuestro propio universo. Pero pocas noticias tengo del apoyo tan fuerte, por parte de una empresa, hacia sus trabajadores (máxime en aquellos años cincuenta, con una masiva emigración interior hacia Cataluña); tal y como explica el Presidente del C.F. Damm, Joseph Barcons Godes, en su saludo y agradecimiento a todos los que hicieron posible esta proeza deportiva.

El período comprendido entre los años 1954 al 2004, se desgrana minuciosamente en cinco visiones históricas; y entre éstas, cada época comprende un número distinto de años en función de su mayor o menor actividad; o también hechos relevantes que marcaron tan dilatada trayectoria.

Como les decía, es un grupo de trabajadores aficionados al fútbol, quienes, previamente, en 1953, se inscriben formando equipo de empresa con tal de participar en un campeonato, convocado por Educación y Descanso (organismo dependiente del único sindicato permitido entonces). Posteriormente, en 1954 ese primer equipo desaparece, y se promociona a fondo la formación de futbolistas juveniles por S.A. Damm.









A partir de aquí -les confieso que es una gozada poder leer y admirar tan añejas fotos- se empieza a exponer el fuerte apoyo que obtuvieron aquellos emprendedores empleados. Consiguieron establecer las bases, para que su empresa en constante expansión soportara económicamente los gastos de esa escuela deportiva; además de los clásicos equipamientos con marcas Damm, en la formación técnica, más el correspondiente alquiler de campos, transportes, etc. En 1982 es el propio Consejo de Administración de DAMM quien autoriza la compra de un campo de fútbol, consolidándose así en la práctica una escuela que llevó a las jóvenes promesas a participar en encuentros de categoría.

Evidentemente estamos ante una filosofía empresarial y deportiva, que han sabido transmitir década tras década; poco común hoy donde la globalización camina hacia lo material inmediato. Porque, si se me permite, de estos detalles que vienen de una necesidad por hacer algo positivo -sin ánimo de lucro- me he encontrado honrosas posibilidades para facilitar trabajos a los juveniles en la propia industria cervecera; e incluso llegar otros a lucir camisetas en clubes de primera categoría: el F. C. Barcelona, por ejemplo.

Viene bien este nuevo volumen, totalmente enraizado con una de las industrias cerveceras más importante de nuestro país. No se encuentra fácilmente un detalle así, de apasionados por el deporte; practican y difunden sus conocimientos, gracias al mecenazgo de una marca como es Damm. Mis felicitaciones por esta brillante iniciativa. Así, de forma impresa -muy bien ilustrada por cierto con datos e imágenes históricas- conservará para siempre el recuerdo de unos sencillos obreros industriales, apoyados por sus patronos; entre todos supieron escribir una envidiable historia deportiva. Enhorabuena.
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lunes, 4 de mayo de 2009

14ª entrega - CELCE Magazine Nº 42 Marzo 2006

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Sin darme cuenta, ha pasado todo un año desde mi anterior entrega. Volver a retomar esta grata sección, en el recuerdo de cuando empecé en septiembre de 2001, pensando ser más breve por tan escasas publicaciones del tema, me ha llevado a repasar todo lo tratado hasta hoy: 41 referencias de muy distintas y curiosas publicaciones. Afortunadamente nuestra reciente cultura cervecera posibilita la aparición de más ejemplares publicados: libros, folletos, fascículos coleccionables, vídeos y deuvedés. Razón pues de mi acierto, para agradecer diversos libros e información recibida de nuestros lectores, e incluso seguidores en el arte del breve comentario literario; tal como hizo mi estimado Francisco José Hernández, en el número 38 de CELCE Magazine, marzo de 2005. Un buen detalle que agradezco, en la tranquilidad de que si uno falla otros seguirán.

Para reanudar, alegrándome según les digo porque continúan apareciendo curiosos libros, vuelvo a repasar esta edición facsímil de: EL MODERNO DESTILADOR – LICORISTA, aguardientes, jarabes, cervezas, vinos y vinagres. Serían los últimos años del XIX, cuando apareció este precioso libro en Barcelona, con notables secretos inéditos de utilidad para los cafeteros, perfumistas, fabricantes de cerveza, espendedores y cosecheros de vino.

Publicada esta edición que les digo en Valladolid, año 2001, llama poderosamente mi atención por cuanto decía en 1888 respecto a las cervezas: “Pueden ser muy útiles en algunas enfermedades, como la célebre cerveza de Brunwick, especialmente contra el raquitismo. La cerveza

debidamente preparada y límpida, conviene tanto a los sanos como a los enfermos, y puede beberse en grandes dosis sin perjudicar la salud... Cerveza profiláctica, se hará uso de ella en las enfermedades agudas, en las cuales se ha debilitado el aparato digestivo... Cerveza febrífuga, es muy eficaz contra las fiebres intermitentes; se administra en el intervalo de la renitencia; es además muy buena para la convalecencia de las enfermedades graves, así como en la clorosis...”

Una gozada de fórmulas sencillas, que hoy no tienen en cuenta nuestras autoridades sanitarias; al revés, se cargan más impuestos sobre este saludable jarabe rubio de blanca y cremosa espuma.

Continuando muy bien en el tema, me viene al hilo otra novedad literaria. Esta vez enmarcada dentro de la poesía: A PESAR DE TODO LA CERVEZA NO ENMUDECE. Su autor, Julián Sánchez, Barcelona 1962, es licenciado en filosofía y ciencias de la educación. Casi cincuenta páginas entre las cuales se intercalan modernos poemas, breves y sencillos, que el autor firma viajando por Barcelona, Madrid o Palma de Mallorca... publicadas en agosto de 2003, por la editorial Celya de Salamanca. Hasta el 2000 se ganó la vida combinando diferentes trabajos, luego en Correos, más tarde redactor en emisoras de radio... A partir de ese año, lo hace con su literatura, colaboraciones en prensa, teatro... todo ello al alimón junto con su musa... y la cerveza, alimento y pasión inconfesable.

Y como les decía, amables lectores, otra buena amistad me remite desde Sevilla una nueva publicación de la Fundación Cruzcampo. Entidad patrocinadora ésta que viene a resaltar -una vez más- el apoyo de la antigua marca, genuinamente andaluza, a investigar tanta cultura como encierra en sí misma Andalucía, tierra de luz y poesía... Este ejemplar titulado: IV SIMPOSIO SOBRE LAS HERMANDADES DE SEVILLA Y SU PROVINCIA, editado el 4 de noviembre de 2003, nos lleva por entre sus 245 páginas de la mano de prestigiosos historiadores, e investigadores, a conocer interesantes trabajos que nos pueden aproximar –transcribo literalmente- al conocimiento veraz de la historia y patrocinio de nuestras Hermandades y Cofradías… De esta forma, abundando en el arte que surge de una religión universal, podemos conocer el papel social de dichas Hermandades, reglas y reseñas históricas; incluso noticias histórico-artísticas con la llegada de los jesuitas a Sevilla… Continuación pues del mecenazgo, que esta industria cervecera española dedica a su localidad de origen. Felicitaciones, una vez más.

Y hasta una próxima oportunidad, seguiremos pendientes de las novedades que nos trae el mercado editorial, cerca de este interesante proceso como es fabricar o degustar nuestras buenas cervezas. Brindo a la salud de todos.***

miércoles, 1 de abril de 2009

13ª entrega - CELCE Magazine Nº 38 Marzo 2005

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Sigo con esta sección, y dando gracias a la amabilidad de nuestros lectores. No podía intuir que los tres años que llevo al frente de la misma, cosechando mi curiosidad por traer literatura relacionada con temas cerveceros, me iba a proporcionar buenos contactos, mejores lectores y amigos que me escriben desde diferentes localidades para darme noticias de nuevo libros.

Y en esta oportunidad, desde Sevilla, he recibido un curioso ejemplar -de edición muy limitada- titulado: El abuelo y “La Cruz del Campo” que firma Carlos Caliani Telesforo. Excelente detalle que me ha emocionado, pues hubo un tiempo en mi profesión, en la cervecera madrileña Henninger Española, S.A., donde conocí buenos técnicos cerveceros llegados de Andalucía.

Este libro que les digo, con 140 páginas muy ilustradas, de recuerdos familiares, de añoranzas amistosas y compañeros de la misma profesión, me trae gratos recuerdos de aquellos técnicos y directivos a quienes conocí. Más un apellido: Caliani, que hizo marchamo de crédito en una saga de maestros en el arte de fabricar mosto de rica calidad. El atractivo de este tipo de publicación, es que ha visto la luz gracias a una iniciativa particular: un homenaje de hijos y nietos, hacia el patriarca que en su juventud ingresó en la primera cervecera de Andalucía; eran los inicios del Siglo XX.

El maestro Carlos Caliani Fernández, ingresó en Cruzcampo a finales de junio de 1925. Aquel aprendiz con 17 años, empujaba cajas de madera sin pensar que más tarde, con el paso de los años -y su iniciativa profesional- llegaría a ser un innovador en los sistemas extranjeros de Cocimiento del mosto.

Junto con el maestro Caliani (medalla de oro en 1967), también encontramos el nombre de su hermano Antonio Caliani Fernández. El abuelo Carlos tuvo una numerosa descendencia, y de entre sus varones formaron parte de la plantilla de Cruzcampo: Antonio, José, Manuel, Juan y Carlos. De éstos hubo dos hijos que llegaron a ser expertos en las artes de hacer hervir el mejor mosto: Juan y Carlos Caliani Telesforo. Éste último, medalla de oro también en la empresa, la recibió de su querido padre en 1981, pasando a disfrutar de su dichosa jubilación en 1993. El autor, casado con doña Luisa Reyes López, ilustran con sus fotos familiares, festividades y homenajes en la propia empresa cervecera.

La publicación se divide en varios capítulos, de entre los cuales destaco los más curiosos por ser relatos del propio “abuelo” y maestro Caliani; siendo sus hijos Carlos y Juan los recopiladores de tan valiosos documentos gráficos, o profesionales, quienes al final presentan con la firma de Carlos Caliani Telesforo este precioso volumen de verdadero sabor cervecero. Y digo bien por cuanto aprecio, al final del libro, la publicación de Mejoras de método, realizadas por Juan y Carlos Caliani Telesforo, en diferentes procesos del Cocimiento, fechadas en septiembre de 1978.

Enhorabuena pues a toda la saga Caliani. Este testimonio tan particular, emotivo, y profesional al mismo tiempo, da luz y esplendor a lo mejor de la industria cervecera en España: sus personas, hombres y mujeres que han vivido y siguen viviendo enamorados en el arte de hacer buena cerveza.

Por otra parte, también he de expresar mi gratitud a la Editorial DOVELIAR, de Majadahonda (Madrid). En su virtud han tenido la amabilidad de enviarme un recién publicado BREVIARIO DE LA CERVEZA. Precioso trabajo bien editado que, en su más de 220 páginas, nos viene a ilustrar con una óptica diferente nuevos y curiosos apuntes sobre la cultura cervecera. No en balde, su autor, Iván Bouso es un especialista en la dirección de cortometrajes; y su dedicación a la cinematografía se refleja en buena parte de los doce capítulos.

Si les digo que el prólogo es del actor Enrique San Francisco, ya se hace una idea el lector de empezar a leer este nuevo volumen con una sonrisa. Según expresa la firma editorial, “Los Breviarios del Gusto” es una selección renovada y ampliada de otras obras editadas gracias al seguntino José Esteban; por los años 80 publicó breviarios: del gazpacho, del vino, del cocido, y de la fabada. En definitiva, libros de memoria y apuntamiento.

Igual que el “breviario” es un libro que contiene el rezo eclesiástico de todo el año, en este que ahora tengo en mis manos no espere el posible lector encontrar ilustraciones; o grafía referida al mundo de la “breweriana”. Pero sí podrá chocar su atención, cuando al detalle de diez tipos de cervezas, además de sus características, las cita con cada nombre convirtiéndolas en personajes de un acto (único) que transcurre en la Taberna la Cruz de Malta.

También se hace pormenorizada mención de siete clases de cerveza, sobre la base de su graduación. E incluye un “breve” diccionario, de la A a la Z, con noventa y nueve clases de cerveza, según su país de origen. Al coleccionismo, y en concreto a CELCE, dedican cuatro páginas; la pasión y afición por el coleccionismo en España quedan bien explicadas. Igualmente he de reconocer que viene bien este “breviario” para conocer algunos de los setenta y un términos, según se dice “cerveza” en el rincón más insospechado del planeta.

Y como les decía, por la dedicación del autor Iván Bouso al cine, puedo suponer merecidísimas las notas publicadas, en relación o alusión de temas con la cerveza: treinta y ocho películas y dos series de televisión. Es decir, nos habla el autor de dos pasiones, dos mundos, para él inseparables: el cine y la cerveza. Para mí un estilo de relato, novedoso, moderno; pero que viene girando desde la más remota historia que se ha podido investigar sobre la cerveza; hasta ese otro relato futurista, de ficción, con Droides en un ámbito interplanetario, donde tras un juicio vienen a convenir que la cerveza no contiene grasas. Termina este grato breviario con diez “cañitas literarias”, que en definitiva son otros tantos relatos breves. No diré cuál de todo me gustó, y dejo al posible su propia y personal elección.

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sábado, 7 de marzo de 2009

12ª entrega - CELCE Magazine Nº 35 Junio 2004

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Pronto se van a cumplir tres años desde mis comienzos en esta sección. Y los resultados, a mi modesto entender, no me los esperaba ni yo mismo. Algo que empecé sencillamente por curiosidad, en mi gusto por la lectura, me llevó tardíamente a coleccionar libros relacionados -aunque sea por un sencillo detalle- con los temas cerveceros.

Debe ser así, naturalmente, la buena afición con que siguen los amables lectores mis escritos. No en balde me llegan de su parte informaciones, sugerencias, y obsequios como en la presente ocasión. Y de verdad, desde tan lejos como me puede resultar Argentina, venir con dos curiosos libros a modo de lazos para refrendo de una buena amistad, quien suscribe no puede por menos de expresar el mejor agradecimiento.

Según pueden comprobar mis habituales de esta sección, los títulos de sendos volúmenes bienvenidos a mi biblioteca, son de verdad atractivos. El primero: “Como hacer cerveza casera”, es un sencillo reto para quienes se atrevan en este tipo de tareas ideales. Porque, evidentemente, de un concepto así se puede tener el placer de probar un rubio caldo.

Este primer volumen que les comento, de poco más de sesenta página, está editado por el Grupo Editor de la Grulla en 2003. Pertenece a su “Colección emprendimiento”, pues tal aparece como el primer título de dicha serie. Su autor figura como Spangher, cuando en realidad se trata de Daniel Spanghero, maestro cervecero y emprendedor; dispone de su propio Brew-Pub en la ciudad autónoma de Buenos Aires. Es notoria la fuerza editorial y el número de lectores en ese inmenso país llamado Argentina; cabe pues comprender que, en tan solo dos meses, se editaran cuatro mil ejemplares de este curioso librito.

También he de reconocer, según entiendo, que el más profano en esta materia –hacer cerveza- comprenderá y aprenderá mucho mejor ciertos detalles gracias a la sencillez del texto. No en balde, deberá conocer: diferencias entre levaduras, según el grupo de levaduras Ale o Lager con que se trabaja; su floculación y atenuación... por citar un par de ejemplos. Igualmente compresible su tratado sobre el color, amargor, densidad específica; densidad original y final; cálculo del alcohol... como pasos previos para entrar en “Haciendo cerveza artesanal”. Desde el equipo y utensilios, ingredientes; procesos de molienda, maceración, recirculación, lavado del grano, cocimiento, adición del lúpulo... hasta el mismo embotellado y escrupuloso tratamiento higiénico sanitario de todos los utensilios. De verdad, una sencilla forma de aproximarse al mundo cervecero.

El segundo ejemplar recibido, se titula: “Secretos de la cerveza casera”, de José Luis Barbado, publicado por la Editorial Albatros en 2003. Es el título I de su colección dedicada a preparaciones domésticas. En este ejemplar, las páginas superan el centenar y por tanto aumenta su interesante contenido. El ameno prólogo nos introduce en la etimología, algo de historia, la cerveza en la República de Argentina, futuro, cultivos de cebada y relaciones contractuales. Con respecto a cómo se hace la cerveza, la definición es similar al otro libro que les he comentado antes; alguna posible variación, porque el maestro cervecero de casa en algo se debe distinguir.

Donde sí crece mi admiración y curiosidad, es cuando entro en apartados como: Platos calientes con cerveza (pollo, congrio, cerdo, salchichas, merluza, codornices y pasta). No queda aquí el asunto: Repostería (tortas, flan, torta con cerveza negra, frutas secas especias, y bollitos con cerveza). Después cócteles, ponches y sangría. Termina este último librito con unos buenos consejos para saborear la cerveza; proveedores de insumos: malta, lúpulo, levaduras, y equipamiento en general. No sin antes detallar una guía de consulta en Internet. Notable también el buen gusto por incluir una cuidada sección de “Organizaciones, Asociaciones y Clubes” donde resalto: Club de cerveza CELCE (castellano), dedicado a la colección de latas y etiquetas de cerveza.

En este regalo recibido, venía también el recuerdo de haber degustado una rica y sabrosa cerveza Quilmes, a nuestro nombre, a nuestra salud. Brindis que yo también deseo compartir con todos ustedes.con todos ustedes
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